Va de castillos

Una mirada fotografíca y restrospectiva de los castillos, murallas y torres del mundo. vadecastillos es un blog hermanado con: Vadehistoria

Nombre: Paddy

martes, diciembre 18, 2007

Terrassa (Catalunya)






Terrassa entró en la historia como municipio romano y bajo el nombre de Egara aunque sería injusto olvidar que las primeras manifestaciones del población aparecen en la necrópolis de can Misser, de la edad del hierro, y las cerámicas ibéricas del siglo III antes de Cristo de la carretera de Castellar i de can Parellada. Su nombre actual parece provenir de TERRA RASA, tierra asolada, o de TERRASSA, tierra áspera, ciertamente la pobreza de su suelo, la falta de corrientes regulares de agua (pertenecientes a la cuenca del Llobregat y del Besós) y la situación apartada de las vías naturales de transito confirmarían la procedencia de su nombre.
Va a ser sede episcopal, desde el año 450, hasta la invasión de los árabes, en la que la ciudad va a ser destruida. Según la tradición, o debiéramos decir la leyenda, sus habitantes se van a refugiar en el castillo de la población, donde resistieron durante 80 años, que ya es mucho resistir. No será de ese viejo castillo del que hablamos en este apartado, pues desgraciadamente fue destruido y actualmente solamente se conserva del mismo la llamada Torre Maestra entre las casas de la Plaza Vella. Ese castillo que probablemente existía ya en el año 801, aparece documentado en el 844.
Una fortaleza posterior de estilo gótico, aunque con algunos ornamentos anteriores, es de la que trataremos aquí, nos referimos al castillo de Vallparadís. De él sabemos que el conde de Barcelona Ramón Berenguer III el Grande va a dárselo a Berenguer Saula que lo va a reconstruir en el año 1110 como una gran fortaleza. Cedido en 1344 por Blanca de Centelles (hija de Bernat i de Taurina de Terrassa) a una orden de cartujos, procedentes de Escaladei y de Sant Pol de Mar, se convertirá en la Cartuja de Sant Jaume de Vallparadís, pasando a ser el primer prior Berenguer de Plana quien inicia las obras de la construcción de un claustro en el antiguo patio del castillo y una iglesia. Posteriormente los monjes deciden trasladarse a un lugar más tranquilo, exactamente a la Cartuja de Montalegre, y será adquirido por la familia Sentmenat en 1432 y pasará en 1852 a la casa Mauri. Finalmente va a ser adquirido por el ayuntamiento de Terrassa en 1947 para instalar entre sus muros un Museo Episcopal. La fortaleza conserva siete torres, murallas, fosos y un centenar de aspilleras (Aspillera: Abertura larga y estrecha en un muro para disparar por ella).
Actualmente el castillo se encuentra perfectamente enclavado en el llamado Parque de Vallparadís. De las diversas partes del edificio destacan la sala que fue la capilla de la cartuja, el claustro y la fachada septentrional, donde se alternan murallas y torres de planta rectangular.
El conjunto fue restaurado en el siglo XX (en 1947 para ser más exactos). Actualmente es la sede del Museo de Arte de Terrassa.
Solamente felicitar a los egarenses por haber sabido dar una excelente funcionalidad a esta joya arquitectónica, previniendo de esta manera su olvido, decadencia y destrucción.

BAGÀ (Catalunya)



Una de las bocas, para ser exactos la sur, del Tunel del Cadí esta muy bien protegida por los descendientes de aquel caballero que se convirtió en héroe durante la conquista de Almería y que para redondear su vida fue el fundador de la hermosa población de Bagà. Su nombre era GALCERÁN DE PINÓS y es uno de esos nombres perdidos, cuando no olvidados, en la rica historia de Cataluña.
GALCERÁN DE PINÓS, sirva este humilde Blog para dar noticias suyas, fue almirante de la armada catalana en la ocupación de Almería y es el protagonista de una de las leyendas catalanas más bonitas, la del milagro de San Esteban (Sant Esteve) y el rescate de las cien doncellas. El almirante GALCERÁN DE PINÓS y su amigo el caballero de Sant Cerni del Sull fueron capturados por los moros después de la conquista de Almería, su rescate fue tasado en cien caballos blancos, cien vacas preñadas, cien brocados tejidos en oro y cien doncellas cristianas. Los vasallos del almirante apreciaban mucho a su señor y por esa razón se esforzaron al máximo para reunir que los moros les exigían. Así, el que tenía dos hijas cedía una, el que tenía cuatro, dos, etc. Mientras tanto GALCERÁN, que era muy devoto de San Esteban (un santo muy popular en Cataluña), pidió al venerable que le ayudara. Mientras dormían el santo va a romper las cadenas que aprisionaban a los dos caballeros y les va a trasladar a una playa desconocida. Cuando se despertaron se dieron cuenta que ya no estaban prisioneros de los moros y van a comenzar a caminar siguiendo la costa. Así se van a encontrar con un grupo de personas que traían caballos, vacas y las doncellas para embarcarlas hacia su triste destino. Entonces se van a dar a conocer y conmovidos por la lealtad de sus súbditos levantaron muy cerca de la playa donde se habían despertado, que se encuentra entre Vila-seca y Salou, una capilla dedicada a la Mare de Déu de l´Ombra, patrona de los prisioneros.
Bagà fue elegida en 1233 por GALCERÁN para establecer la capital de su baronía. El núcleo antiguo del pueblo conserva todavía parte de sus murallas medievales, el antiguo castillo del barón del PINÓS (siglo XII) va a ser convertido en un Palacio siguiendo las tendencias románicas, pero muy reformado (ver foto), el resto del pueblo conserva lugares de interés como la Plaça Major, porticada y formada por edificios de una notable antigüedad.

martes, septiembre 04, 2007

Hostalric (Catalunya)


EN PREPARACIÓN.

martes, julio 24, 2007

Ávila (Castilla y León)




Para empezar tengo que señalar mi agradecimiento a mi amigo YISSAS por haberme cedido un par de sus fotos de su último viaje a la ciudad de Ávila. Una vez realizados los más que merecidos reconocimientos pasamos al tema en sí.


Las Murallas de la ciudad son su símbolo universal y monumento más destacado que acoge la ciudad de Ávila. Su importancia se deriva por ser uno de los recintos amurallados medievales mejor conservados de España y probablemente de Europa.

Parte de la Lusitania romana, Ávila fue ocupada alternativamente, después de la invasión árabe (s VIII), por cristianos y por musulmanes. Alfonso VI de Castilla y León, la reconquista definitivamente el 1088. Durante la guerra de les comunidades, fue una de las primeres ciudades que se levantará y se conforma como la sede de la primera junta de comuneros.

La versión más tradicionalmente conocida señala que las obras de la construcción de las murallas comenzaron el 3 de mayo de 1090, tras la bendición del obispo Pelayo (ya se sabe que en estas cosas siempre había la figura representativa de la Iglesia). Los autores serían, según la leyenda de Ávila, los "maestros de jometría" Casandro Colonio y Florín de Pituenga (También el navarro Álvar García). El primero sería romano y el segundo francés. Bajo sus órdenes intervendrían unos 2000 hombres que tardarían en concluirla 9 largos años.

Los flancos que se situan al oeste y sur serían los últimos en levantarse y aunque guardan una coherencia con el resto se percibe menor altura y espesor en los muros, así como un mayor distanciamiento entre los cubos, probablemente porque la orografía ofrecía mejor defensa.
Las cifras de la construcción hablan por sí solas de su grandeza. Tiene un perímetro casi rectangular de 2.526 metros. Tiene nueve puertas, cuatro postigos 88 cubos o torreones (30 en el costado norte, 12 en el oeste, 25 en el sur y 21 al este), 2.500 almenas, nueve puertas y tres postigos. La altura difiere un tanto de unos tramos a otros aunque guarda una gran homogeneidad, con una media de 12 metros.

lunes, abril 30, 2007

Mesenia (Grecia)

Sobre el año 378 antes de Cristo Tebas se estaba destapando como una fuerza militar, su ejército imitando a los antiguos Espartanos lo componían una selección individual de atletas y que eran parejas de amantes homosexuales. Estas tropas mandadas por Epaminondas pretendían cambiar la historia.

Esparta estaba en franca decadencia y una unión entre Atenas y Tebas aceleró el proceso. Los tebanos tomaron territorios espartanos y los atenienses derrotaron totalmente a la flota espartana en una batalla naval celebrada entre Naxos y Paros.

En el año 371 se acordó una paz entre las fuerzas atenienses y las de Esparta, aceptándose las nuevas fronteras y zonas de influencia por ambas partes. Tebas que se negó aceptar esa paz quedó al margen.

En el año 371 el ejército espartano inició una acción contra Tebas y, aunque en un principio consiguieron algunas victorias (toma del puerto de Créuside), fueron derrotados en Leuctra, donde les venció el general tebano Epaminondas.

Tebas atacó entonces a Esparta y ésta solo se salvó gracias a sus pocos aliados. Epaminondas reconstruyó entonces la ciudad de Mesene o Mesenia, devolviéndola su carácter de poderosa ciudad fortificada al suroeste del Peloponeso. Mesene sería utilizada contra Esparta del mismo modo que Francia utilizó a Escocia contra los ingleses. Todavía se pueden contemplar las ruinas de la reconstrucción de Mesene, una fortificación que esperaba restablecer una situación de control sobre Esparta que no existía desde la prehistoria.

Los muros que se conservan son el mejor ejemplo de un sistema totalmente desarrollado de defensas de piedra del siglo IV.

Hubiera podido ser el final del poder de Esparta en la historia, sin embargo Atenas despreciaba más a Tebas que a la propia Esparta y en esta ocasión se unió a esta última mediante una alianza formal en el año 369 antes de Cristo.

Epaminondas murió en el año 362 tras una batalla celebrada en Mantinea, cuando parecía que Atenas acabaría doblegándose al poder tebano. La energía militar de Tebas apenas sobrevivió a la muerte de Epaminondas.

Castillo de If (Francia)








El castillo francés de If, que pasará a la posteridad por haber sido el lugar que inspiró a Alejandro Dumas para centrar los capítulos del encarcelamiento de EDMUNDO DANTÉS en su novela EL CONDE DE MONTECRISTO, fue mandado construir por FRANCISCO I con la finalidad precisa de convertirlo en una prisión estatal que pudiera albergar a detenidos que debían desaparecer sin estridencias como los reclusos con “lettre de cachet” de la Bastilla.
En 1524 se puso la primera piedra; sin embargo tuvieron que transcurrir más de treinta años antes de que las tres torres menores, el torreón, los caminos de ronda y, sobre todo, las celdas y las secretas, estuvieran terminadas para albergar a los futuros “huéspedes”.
La isla donde se encuentra mide tan solo 850 metros de perímetro y aparece como un conjunto de rocas blancas sin vegetación. Las celdas dan sobre el pequeño patio interior y, en total, ascienden a diecisiete: en las torres y debajo de los caminos existen otros locales donde eran recluidos los grupos más importantes de “políticos”, desde los bandidos corsos y los conjurados contra Napoleón, durante el Primer Imperio, hasta los 513 marselleses envueltos en las repercusiones provenzales de la Comuna, en 1871, e incomunicados en el castillo en espera de la apertura del proceso.
Las celdas varían mucho entre sí, las del piso de arriba parecen pequeños apartamentos muy ventilados y con vistas al mar. En la que lleva el número nueve fue recluido a finales del siglo XVI el italiano ALBERTO DEL CAMPO, un astrólogo que para que se cumplieran sus profecías se dedicaba a envenenar a los personajes cuya muerte había predicho.
Otros personajes que pasaron por sus dependencias fueron GABRIEL MIRABEAU, un pendenciero espadachín de la época, el marqués de LA VALETTE, ministro traidor de LUÍS XVIII o la Máscara de Hierro (en la celda número tres) en espera de ser trasladado a la isla Margarita, en alta mar.
Y, sin embargo, todos estos recuerdos auténticos y otros que pueden añadirse, desde las sentencias del tribunal revolucionario de 1793 hasta el campo de concentración de prisioneros alemanes de 1915, no interesan a los visitantes, quienes se sienten atraídos por conocer las celdas secretas del sótano donde la novela dice que estuvieron el futuro Conde de Montecristo y el abate FARIA (que parece ser que fue un personaje real, aunque nunca estuvo detenido en If).
Como es bien sabido, en la novela, el abate FARIA trata de huir del castillo y para eso excava un túnel convencido que saldrá al exterior. En cambio se encuentra en la celda de al lado, donde está encarcelado EDMUNDO DANTÈS por un crimen que no ha cometido. Nacerá una amistad entre los hombres, el abate se convertirá en el maestro de DANTES. Al morir el abate le confía el lugar donde se encuentra escondido un tesoro, en la isla de MONTECRISTO.
Por último, DANTÈS, envuelto en el sudario del cadáver del amigo, consigue salir de la celda y, con un cuchillo logra cortar a tiempo la bala de cañón atada a sus pies, después que dos carceleros han echado el saco más allá de los escollos. “El mar –escribe Dumas- es el cementerio del castillo de If”
Pues bien, ni FARIA ni DANTÈS pasaron nunca por estos lares, sin embargo, hay dos celdas unidas por una especie de túnel y los turistas disfrutan de lo lindo y se van muy contentos explicando que han visto el lugar de la novela (o la película). Y es que el turista de souvenirs horteras y de visitas a la carrera y concertadas no tiene demasiadas exigencias y está dispuesto a buscar, aunque realmente no existan, las huellas de EDMUNDO DANTÈS, conde de Montecristo.

martes, febrero 06, 2007

Torre de Calahorra (Andalucía)



Aquellos que les guste pasear con serena calma por una hermosa ciudad llena de lugares de entrañable interés tienen que visitar Córdoba casi por obligación. En esta ocasión nos vamos a acercar hasta este privilegiada localidad para ver una de sus más representativas joyas arquitectónicas y por la que tengo un cariño y apego especial; la Torre de Calahorra.

La torre de la Calahorra se encuentra en el extremo sur del puente romano que cruza el río Guadalquivir, la vista panorámica que se tiene desde la fortaleza sobre Córdoba y el Guadalquivir, ni que decir tiene, que es uno de esos regalos que podemos hacer a nuestros ojos y a nuestro espíritu y que siempre nos lo agradecerán.

Parece ser que fueron los árabes los que levantaron un primitivo castillo en esa zona, castillo que defendía la cabecera del puente romano construido durante el mandato de Octavio Augusto (llamado también César Augusto y que fue sobrino del gran Julio). Ese primitivo asentamiento árabe no era más que un par de torres que se unían con un arco y que permitían y controlaban la entrada a la ciudad

La Torre de Calahorra tal y como la conocemos hoy en día (aunque ha sufrido posteriores modificaciones) es obra del siglo XIV, concretamente del año 1369 y fue mandada levantar, aprovechando las ruinas de las antiguas torres, por Enrique II de Trastámara como defensa en la guerra que mantenía contra su hermano Pedro I.

La fortaleza tiene planta de cruz latina con tres brazos formados por torres cuadradas unidas por cuartos de cilindro y rematadas por almenas. En el interior hay 14 salas.
Actualmente es sede del Instituto para el Diálogo de las Culturas desde que en 1954, después de su restauración, fuera cedido a esa institución. Hay un interesante museo audiovisual llamado de “las Tres Culturas” que muestra esas civilizaciones que un día en el pasado convivieron en Córdoba. Se puede visitar y es muy recomendable porque tendremos el regalo final de poder visitar la torre y disfrutar de sus vistas.

lunes, enero 29, 2007

Mur (Catalunya)


Tengo que reconocer que no he encontrado, y eso debo colocarlo en mi debe, demasiada información sobre el castillo de Mur. Estaré muy reconocido y facilitaré el nombre de la fuente si alguien amplia las líneas aquí escritas.

La fortaleza que nos ocupa hoy está documentada desde el año 969. Perteneció en un principio a los condes de Pallars pasando posteriormente a los Mur. El recinto, de forma triangular, mide 31 metros de longitud. La muralla de un metro de grosor y de la que se conserva una muy buena parte, tiene una altura que varía entre los 14 y 18 metros. Conserva una torre maestra circular con la puerta de entrada un tanto levantada con respecto al suelo

La fortaleza la podríamos definir como ejemplo de un castillo roquero ya que fue construido sobre una firme roca y como es fácilmente comprensible, por estar construido sobre donde está, carece de foso que pueda servirle de defensa.

Sabemos que en el año 1055 el conde Ramón V de Pallars Jussá (comarca cercana del Pirineo Catalán) se lo cede a Arnau Mir de Tost como dote por esposarse con su hija. A su muerte Arau Mir lo entrega a su hija Valença esposa del conde Ramón V.

Conocemos por algunos documentos de la época que junto a una de las paredes de la fortaleza había una serie de casas a las que el castillo protegía.

La zona, salvajemente agreste y muy poco poblada es de una belleza singular y difícil de describir. Entre las tierras descubriremos santuarios, ermitas y castillos que se levantarán frente a nosotros como auténticos centinelas del pasado. Si tenéis la oportunidad de poder recorrer el camino del estrecho de Mont-rebei, abierto por la tozuda corriente del río Noguera Ribagorçana a través de los siglos, contemplareis la belleza de andar junto a unas altísimas paredes de roca casi verticales.

viernes, enero 19, 2007

Siurana (Catalunya)


Todos sabemos, o deberíamos saberlo, que corría el año 711 cuando los musulmanes invadieron por primera vez la península ibérica, su avance fue increíblemente rápido y en el 714 ya estaban en Cataluña

Hasta el siglo XI no podemos apuntar que el territorio de Siurana tuviera alguna importancia, fue en esa época cuando se convirtió en primera línea de defensa de las tropas “moras” ya que por aquel tiempo Ramón Berenguer I estaba tratando de ocupar Tarragona. El ataque cristiano obligó a los musulmanes a buscar sitio seguro para resguardarse y para eso eligieron las montañas (no demasiado lejanas de la ciudad de Tarragona), la retirada

definitiva tuvo lugar cuando otro conde de Barcelona, Ramón Berenguer II comenzó seriamente una campaña por el campo de Tarragona. Tarragona fue conquistada en 1118, Tortosa, por su parte, fue conquistada en 1148, y Lérida en 1149. En 1151 los cristianos habían rodeado todo el valiato de Siurana, quedando la población recluida y rodeada por los cuatro costados. Siurana se situaba en un lugar prácticamente inexpugnable pero su caída era solo cuestión de tiempo

El nombre de Siurana proviene del latín Severiana, pasó a Xibrana -árabe- y finalmente, a Siurana). Según un documento de 1154, los musulmanes de Siurana afirmaron a los cristianos que entraron conquistando la villa que habían estado ocupando ese enclave 284 años. Si fuera verdad, la Siurana sarracena se formó el año 869, fecha un tanto improbable. La ocupación de los territorios de Siurana comenzó el año 1153 y el asedio fue dirigido por Bertran (Beltrán) de Castellet. La fecha exacta de la conquista del castillo no es segura: alguno la fijan el 29 de abril, día en el que el Conde de Barcelona atorga una carta de población a Bertran de Castellet; otros la sitúan el 23 de noviembre del mismo año; y otros el 12 de julio de 1154. En cualquier caso, es seguro que en el mes de septiembre de 1154 Siurana ya estaba en poder cristiano.

Cuenta una vieja leyenda que Siurana era el dominio de la reina Abd-el-azia. Los cristianos, liderados por el señor de Tarragona Amat de Claramunt, se sirvieron de las artimañas de un traidor judío, que les ofreció la entrada a la villa. Los cristianos penetraron y mataron a casi toda la población, pero Abd-el-azia, se sentía segura en su castillo. De repente, una flecha entró por la ventana, y se clavó en la mesa. La reina, viéndose derrotada, subió a su caballo blanco y se dirigió al precipicio cercano antes de caer en manos de los cristianos. Para evitar que el caballo se detuviera ante la muerte, le tapó los ojos pero el animal, al darse cuenta del peligro, quiso parar y clavó sus patas en el suelo, de modo que quedó la huella de su herradura en la roca. Otros dicen que las marcas de herradura son del impulso que tomó antes del salto. Sea como sea la leyenda, hoy en día puede verse clavada en la roca la huella del caballo en el lugar que se denomina el Salto de la Reina Mora.

Otra variante cuenta que la reina estaba bañándose cuando vio la ciudad siendo atacada. Desesperada, salió desnuda del agua y se montó en el caballo para dirigirse al despeñadero.

martes, noviembre 28, 2006

Alcazar de la Señoría (Comunidad Valenciana)


En plena Comunidad Valenciana encontramos este ALCÁZAR DE LA SEÑORÍA o PALACIO DE ALTAMIRA. Realmente el palacio estaría dentro del castillo, que dicho sea de paso, ocupa el punto más elevado de la ciudad.
Su construcción es relativamente bastante moderna, de los siglos XVI y XVI. Con el paso del tiempo ha ido sufriendo una serie de remodelaciones hasta que ha llegado a tener el aspecto que ahora contemplamos en las fotos. Esos cambios, como puede resultar previsible, siguieron los diferentes gustos de las diferentes épocas y a los usos a los que fue destinado (residencia, cárcel etc.) Actualmente es propiedad del Ayuntamiento de Elx y sede del Museo Arqueológico de la Ciudad, como ya es sabido, la mejor manera de conservar este tipo de monumentos para que no lleguen a la ruina es darles una funcionalidad. Por lo que, por una vez y sin que sirva de precedente, debemos aplaudir la inteligencia de los políticos de la zona.
La última restauración efectiva se hizo en la década de los 80 del siglo pasado por el arquitecto ANTONIO SERRANO BRU que, afortunadamente, fue muy respetuoso con la estructura original del edificio (desgraciadamente en otras ocasiones se han llegado a realizar auténticas barrabasadas con estas obras del pasado.)
GUTIERRE DE CÁRDENAS fue el que ordenó la construcción de esta fortaleza, para que el lector se sitúe históricamente esta fecha coincide con el reinado de los Reyes Católicos. Su planta, la del castillo no la de los Reyes Católicos, es trapezoidal y principalmente su construcción está levantada en mampostería trabada con mortero de cal. A simple vista destacan dos torres, la del homenaje y la del duque.
La torre del homenaje, como puede observarse perfectamente en la fotografía, es de planta rectangular y de tres plantas de altura. La planta inferior correspondería a la época almohade.
Parece ser que el actual “castillo” esta situado sobre un antiguo asentamiento islámico, esta características es muy normal y se dan constantemente a lo largo de toda la península ibérica, posiblemente pudiera ocurrir que el asentamiento islámico ya se levantara sobre unas ruinas romanas y estas, a su ves, sobre unas iberas. Los que llegaban nuevos solían contemplar y comprender que los antiguos ocupantes habían buscado el mejor sitio para levantar sus defensas, de esta manera no tenían que complicarse demasiado la vida.
Para finalizar nuestro recorrido destacaremos también la conservación de la muralla defensiva almenada y de troneras defensivas llamadas “de buzón”.

lunes, noviembre 13, 2006

Fuensaldaña (Castilla Y León)

Encontraremos este castillo en la provincia de Valladolid, muy cerca de la capital. Su construcción se debe a don Alfonso Pérez de Vivero y se remonta a la última década del siglo XV, concluyéndose hacia el año 1509.
Después de su matrimonio en la ciudad de Valladolid (existe una placa que recuerda el acontecimiento), los Reyes Católicos se trasladaron a esta fortaleza. Cuando los Comuneros, la fortaleza fue sede suya durante el tiempo que duro la insurrección. Se llegó a pensar e incluso acordar posteriormente su derribo pero afortunadamente nunca llegó a producirse. Finalmente Felipe II la cedió a Juan de Vivero y poco después el castillo cayó en el olvido convirtiéndose en simple almacén de productos agrícolas (triste destino para unos muros tan nobles). Don José Zorrilla, el insigne escritor vallisoletano autor, entre otras obras de; “Don Juan Tenorio” o “A buen Juez Mejor Testigo” dedicó estas palabras a la fortaleza cuando esta se encontraba en franca decadencia: "De la pompa feudal resto desnudo/ sin tapices, sin armas, sin alfombra,/ hoy no cobija su recinto mudo/ más que silencio, soledad y sombra".
Afortunadamente su destino cambió cuando el castillo fue adquirido por la Diputación Provincial y restaurado. En un principio fue adquirido para convertirlo en un Parador de Turismo pero esa idea no prosperó y finalmente fue cedido para que albergara a las Cortes de Castilla y León.
El recinto es de típica y clásica planta cuadrada con cuatro cubos circulares con saeteras en cada una de sus esquinas, destaca su torre del homenaje de 34 metros de altura. La muralla debería ser más alta pero por motivos económicos se quedó limitada a su altura actual. El recinto está construido íntegramente en piedra de sillería caliza y pueden observarse aun en algunos bloques las firmas de los antiguos maestros canteros que realizaron el trabajo (a modo de lo que Ken Follet podía explicar en su libro “Los Pilares de la Tierra”).
Es básico para conservar el patrimonio artístico de las fortificaciones que recorren todo el Estado español que se las de una funcionalidad después de haber sido restauradas. Aplaudimos la iniciativa de la Junta de Castilla y León y animamos a las instituciones a que reconviertan a estos viejos colosos del pasado en lugares de plena actividad cultural. Si se hace de esta manera nuestro patrimonio cultural estará a salvo y las generaciones futuras podrán seguir disfrutando de una parte esencial de la historia.

lunes, noviembre 06, 2006

Caravaca de la Cruz (Murcia)


La comarca en donde se asienta Caravaca de la Cruz (Murcia) sabemos que ha estado poblada por el hombre desde largo tiempo atrás. Así lo confirman las numerosas muestras pertenecientes a la Edad de Bronce y de la posterior época ibérica y romana. Sin embargo, como suele ser ya normal por estas zonas, el desarrollo de la misma vendrá propiciado por la invasión árabe (en ocasiones resulta chocante como el Islam ha evolucionado desde la antigüedad, han pasado de ser una cultura erudita, tolerante y floreciente a ser, en términos generales, “algo” muy difícil de entender; intolerante, ignorante en la mayoría de sus casos y fanática. No me cabe duda que, tarde o temprano, saldrán de este error y que, conservando su fe, acabarán convirtiendo su religión en una manera de más creer y no en una manera determinante de vivir.)

Caravaca toma carta de ciudad en el siglo XI y se convierte en una fortaleza fronteriza durante los reinos de los taifas (reinos musulmanes creados en la península Ibérica a partir del siglo XI. Al desaparecer el califato de Córdoba en el año1031), su estructura se levanta en piedra, confiriéndole un aspecto tremendamente robusto. Con el rey Alfonso X el Sabio, en el año 1243, pasa a manos castellanas y posteriormente el soberano lo cederá a Berenguer de Entenza para su dirección. Pasará a formar parte de uno de los territorios de la Orden del Temple hasta principios del siglo XIV, y de Santiago, hasta el XVII. Posteriormente el castillo perdió importancia y acabó prácticamente por desaparecer.

Sin embargo la historia de Caravaca, aun siendo importante, no dejaría de ser similar a la de otros muchos lugares sino entrara en ella la leyenda de la cruz. La historia popular nos cuenta que a un sacerdote, el clérigo CHIRINOS, prisionero del rey moro CEYD ABU ZEID le gustaba mantener conversaciones con el soberano sobre las similitudes y diferencias de ambas religiones. En las conversaciones CHIRINOS explicó al rey la ceremonia de la consagración del vino y el pan y su transformación en el cuerpo y sangre de Cristo, ante la que el soberano árabe se mostró incrédulo y aceptó estar presente para comprobarlo por si mismo. Al día siguiente el clérigo preparó todo el altar para celebrar una misa pero se olvidó colocar una cruz que presidiera el mismo. Decidió comunicar al rey el tremendo el olvido, pero no pudo hacerlo porque en ese momento todos pudieron ver como unos ángeles bajaban desde el cielo una cruz de doble aspa y la depositaban en el altar. La leyenda cuenta que el soberano árabe se convirtió al cristianismo tras el milagro.

Bajo la protección del rey Felipe III se iniciaron las obras del Real Alcázar Santuario de la Santa Cruz, en el año 1617, en honor del evento relatado anteriormente. Para esto se hizo una cosa que puede parecer, en un principio algo extraño, se ubicó el Santuario dentro de los restos del castillo, creo firmemente que eso fue lo que salvó a la fortaleza de su olvido y su posterior ruina. Las reformas y posteriores reestructuras le han hecho perder sus características laicas (aunque algunos muros almenados recuerdan su primitiva función) pero han mantenido los restos la fortaleza durante muchos años. En memoria del que mandó construirla, la Torre del Homenaje recibe el nombre de Torre Chacona (la ordenó edificar Don Juan Chacón), actualmente, olvidando sus antiguas funciones defensivas, esta zona se ha transformado en un lugar habitable.

Se conserva parte de la antigua muralla, muralla que ha sido continuamente transformada y que en la guerra de Sucesión tuvo su “canto del cisne”.

En relación al Santuario, destaca su portada de estilo churrigueresco, dentro del mismo alberga un museo donde se conservan las ropas que llevaba CHIRINOS en el álgido momento en que se produjo el milagro (o al menos así lo dicen ellos, aunque permitidme que lo ponga en duda)

Si por fortuna os acercáis a la población de Caravaca veréis que aun se puede palpar el sabor medieval de sus calles y rincones. Sus habitantes han sabido cuidarlo y potenciarlo muy sabiamente, cosa que en los tiempos que vivimos es absolutamente algo a destacar y agradecer.

La Biblia dice que “no solo de pan vive el hombre”, estoy absolutamente de acuerdo, así que en vuestra visita no olvidéis daros el gusto de comer un buen cordero y rematar la faena con unos alfajores, un postre árabe que consiste en una mezcla de frutos secos y miel flanqueada por dos finas obleas. Os aseguro que no os arrepentiréis…

Este Castillo-Santuario fue declarado Monumento Nacional en 1944

lunes, octubre 30, 2006

Alburquerque (Extremadura)


El nombre de Alburquerque deriva del latín, Alvus quercus, que significa encina blanca y así se hace constar en su escudo. Su nombre, por lo que vemos, deriva del latín aunque desgraciadamente no hay constancia que los romanos se asentaran o pasearan por estos lares.

El castillo se eleva en un cerro dominando la población, lo que le confiere una estampa realmente hermosa, aunque desgraciadamente han desaparecido algunas partes del mismo aun conserva muchas que le confieren el aspecto de fortaleza, como sus cubos, la torre albarrana (1.Cada una de las torres que antiguamente se ponían a trechos en las murallas, a modo de baluartes muy fuertes. 2. La que, levantada fuera de los muros de un lugar fortificado, servía no solo para defensa, sino también de atalaya), su regia Torre del Homenaje o el conjunto amurallado.

La torre del Homenaje, de planta cuadrada está aprovechada hasta el mínimo detalle en su interior, naturalmente no descuida en ningún momento sus defensas con el sólido almenaje y con los matacanes.
La plaza fue reconquistada a los musulmanes por el rey Fernando II en el año 1166, e inmediatamente la cedió a su custodia a la Orden de Santiago, orden que había nacido con el fin de proteger a los peregrinos que iban a Compostela. Sus miembros no solamente se conformaron con esa misión y también tomaron parte en la conquista de diversas ciudades extremeñas y andaluzas, entre ellas Jerez de la Frontera. Más tarde participaron asimismo en la conquista de Granada.
Sin embargo, pese a la defensa de la Orden, la villa volvió a manos musulmanas en el año 1184, siendo recuperada definitivamente en 1217.

A lo largo del siglo XIV el castillo pasó por distintas manos (como si se tratara de un billete falso), hasta que a mediados del siglo XV la fortaleza le es entregada a don Álvaro de Luna, Maestre de la Orden de Santiago y Condestable de Castilla, quien entre los años 1445 y 1453 comenzó la construcción de varios elementos importantes, entre los que destaca la Torre del Homenaje. Por cierto, podemos encontrar varios blasones del personaje grabados en la misma.

El rey castellano Enrique IV, aquel que se enfrentó a la nobleza castellana propiciando las injerencias en Castilla de Juan II de Aragón, cedió entre los años 1465 y 1472 la fortaleza a Beltrán de la Cueva y de paso le otorga el título de primer duque de Alburquerque (este Beltrán estaba acusado por los nobles de mantener relaciones sexuales con la reina e incluso se aseguraba que la hija de los monarcas era realmente de él, por eso la apodaban Juana la Beltraneja). Pues bien, Beltrán de la Cueva añadió al castillo, siguiendo el gusto de la época, varias dependencias de tipo palaciego, algunos recursos defensivos externos, su escudo heráldico y la torre pentagonal.

El castillo actualmente se mantiene bien, fue reconstruido después de la Guerra Civil (1936-39) y actualmente pertenece a la Junta de Extremadura, que lo utiliza con fines sociales. Bien esta vez por los extremeños que han comprendido que reconstruir una cosa para no darle funcionalidad es condenarla a una futura ruina.

En el año 1924 fue declarado Monumento Nacional.

martes, octubre 24, 2006

Malpica (Castilla-La Mancha)


Sabemos que estas tierras toledanas estuvieron habitadas por hispanorromanos, pero no será hasta la reconquista cuando el territorio comience a repoblarse. El actual castillo está construido sobre las ruinas de otro (que era de origen árabe, aproximadamente del siglo X), esta técnica de construir sobre lo ya construido suele ser muy normal, para quebranto de los historiadores, en todas las culturas. La fortaleza es de planta cuadrada, con torres cuadradas, la del homenaje se encuentra al suroeste y sirve como vivienda

La existencia, propiamente dicha del castillo (por poner una fecha) podemos fijarla en el año 1307, cuando era propiedad de la familia Gómez de Toledo, más tarde la propia familia lo acondicionó para residir permanentemente en él.

En 1417, Juan II de Castilla alcanzó la mayoría de edad y al año siguiente contrajo matrimonio con María de Aragón, hija del ya monarca aragonés Fernando I de Antequera. Uno de los infantes de Aragón (hermanos a su vez de María), Enrique, le tomó preso en 1420. Consiguió huir ese mismo año con la ayuda de su hombre de confianza, Álvaro de Luna. A partir de este momento se perfilaron en Castilla tres fuerzas políticas en lucha: el partido monárquico, integrado por la pequeña nobleza y encabezado por el valido del monarca; Álvaro de Luna; los infantes de Aragón y la alta nobleza castellana. La alianza de los grandes de Castilla con el clan aragonés supuso en 1427 el primer destierro de Álvaro de Luna. Esta alianza se rompió pronto y el valido volvió a la corte. Los infantes de Aragón fueron expulsados de Castilla en 1429, dando así comienzo a un conflicto entre los reinos de Castilla y Aragón que terminó en 1430.
Pues bien, sabemos que en 1420 pasó por aquí Juan II, recién escapado de su encierro, después de meditarlo se refugió en el castillo de Montalbán ya que no consideró el de Malpica demasiado seguro.

En el siglo XVII la fortaleza fue muy reformada dándole un aspecto altamente palaciego, muy normal en esa época (la obra más importante a destacar es el patio interior, aunque tenemos que señalar que también se tocaron las ventanas.)

Su estado de conservación es estupendo gracias a los cuidados de los Duques de Arión sus propietarios (actualmente siguen viviendo en la fortaleza) y a los que debemos estar agradecidos por salvaguardar el patrimonio. Hay un día a la semana que puede ser visitado, os aconsejo que os pongáis en contacto con el ayuntamiento de la población para que os informen.

Por cierto, si os acercáis hasta la población de Malpica, después de ver el castillo, contemplar el río Tajo y pasear por sus calles, no sería de más que os detuvierais relajadamente para hacer honor a su variada y rica gastronomía, os puedo asegurar que no os arrepentiréis.

lunes, octubre 09, 2006

Fuerte de Navidad (Haití)


Esta vez no vamos a hablar de un castillo propiamente dicho, sino de un fuerte, el primero de todos ellos en el nuevo continente. Vamos a empezar siendo sinceros y mencionar que del Fuerte de Navidad queda el recuerdo y poco más (cosa que 500 años después no está nada mal, hay de otras muchas cosas de las que no queda ni eso). El Fuerte de Navidad era una fortificación defensiva que constituyó el primer asentamiento sólido construido por los españoles en el continente americano. Después de desembarcar por primera vez en América el 12 de octubre los españoles comenzaron a inspeccionar la zona (procurando, eso si, no alejarse demasiado de la tierra recién descubierta). Tras encallar el 24 de diciembre de 1492 la Santa María, una de las tres naves con que Cristóbal Colón navegaba por las costas caribeñas durante su primer viaje, el almirante ordenó aprovechar los restos de la nao y edificar un fortín en las cercanías del lugar donde aquélla zozobrara, en el país que hoy se denomina Haití. Recibió el nombre de fuerte de Navidad por haber sido fundado el día 25 de diciembre de 1492 (a los españoles no les costaba demasiado buscar cualquier pretexto para endiñar un nombre religioso a una futura ciudad, isla o cualquier otra cosa que se les ocurriera. Tenemos miles de ejemplos en América: Los Ángeles, San Francisco, San Antonio, Sacramento, El Salvador, Santa Fe, etc.). En los trabajos de edificación de la futura fortificación colaboró Guacanagarí, bajo cuya jurisdicción (el cacicazgo de Marién) se encontraba aquel territorio. Cristóbal Colón zarpó hacia España el 4 de enero de 1493, dejando en el fuerte a 39 hombres. Las continuas disputas surgidas entre éstos, así como los abusos que cometieron con la población indígena, culminaron con la destrucción del fuerte y la muerte de todos sus habitantes en una acción bélica protagonizada por Caonabó, cacique de Maguana. Cuando Colón regresó a la isla de La Española, en su segundo viaje, contempló descorazonado lo que quedaba del fuerte de Navidad y sobre sus restos, en diciembre de 1493, fundó la primera ciudad de América, la Isabela (en esta ocasión no tocó nombre religioso sino que se denominó de esta forma en honor a la reina Isabel I de Castilla).

viernes, octubre 06, 2006

Montsegur (Francia)


En condiciones normales y llegados a este castillo tan representativo, debería meteros un rollo sobre los cátaros que llegaran a aburrirse hasta las ovejas, yo me quedaría muy satisfecho y vosotros medio dormidos. Para evitar estas pedánticas tentaciones voy a procurar ser muy conciso a la hora de explicar la herejía cátara

La secta de los cátaros surgió de la predicación de los bogomilos (que en el fondo son sus padres espirituales). Encontró terreno abonado en la supervivencia de ideas maniqueas y en la miseria social del momento. Se extendió por Europa durante los siglos XI a XIII. En el sur de Francia, que fue su principal dominio, se les denominaba albigenses (de la ciudad de Albi).

Esta “nueva religión”, que no debemos de olvidar que era de base cristiana, se basaba en el Nuevo Testamento y se presentaba como la única digna del verdadero y auténtico mensaje de Cristo. Su principal idea es que este mundo, con sus tristezas, miserias, sufrimientos y desgracias no podía ser obra de un Dios que era pura bondad.

El poder católico (la muy Santa Católica y Apostólica iglesia de Roma) no podía soportar esta competencia y desencadenó contra la “herejía” una importante operación militar. El papa de turno, Inocencio III promulgó una cruzada. Durante veinte años (comandada por Simon de Montfort, posteriormente su hijo y finalmente el rey Luis VIII) se luchó en las tierras del sur de Francia.

La Inquisición, que fue creada por primera vez para esta ocasión, sembró el terror por el territorio (como ella solamente sabía hacer) pero, aunque pueda llegar a resultar sorprendente, necesitó más de un siglo para acabar con esta creencia.

Si queréis saber más sobre el tema os aconsejo el libro: LA OTRA HISTORIA DE LOS CÁTAROS de Malcom Lambert y editado en Planeta. Ahora pasaremos puramente a la historia de la fortaleza.

Como capital o centro de sus creencias los cátaros habían elegido un pico rocoso a 1207 metros de altitud, que dominaba las colinas del Plantaurel. Se denominaba Montsegur, el monte seguro.

Reconstruido en 1204 por Raymond de Pereille, a petición de los cátaros, La fortaleza de Montsegur fue el símbolo de la resistencia cátara. La intensidad de la cruzada propiciada por el Papa no alteró las actividades peregrinas de los fieles hacia el castillo.

La primera actividad militar se sitúa hacia el año 1242, cuando 60 hombres armados, bajo el mando de Pierre Roger de Mirepoix, se alejan del castillo en dirección de Avignonet. Allí, junto con otro número importante de cátaros, masacran a los miembros del Tribunal de la Inquisición que se acababa de instalar en la ciudad. Esta expedición trataba de vengar los abusos que el tribunal había realizado en la zona, pero al mismo tiempo, condenó la fortaleza ya que a comienzos de 1243, en el concilio de Béziers, se decide la prioridad de destruir Montsegur.

En mayo de 1243 seis mil hombres sitian Montsegur. El objetivo no es fácil, la situación topográfica del castillo es poco ventajosa para los sitiadores, además, no conocen la montaña y están carentes de provisiones (vamos, todo un ejemplo de estrategia militar).

Las semanas pasan y aquello no parece avanzar, las tropas sitiadoras contratan a gascones, gente que conoce la montaña, para que los ayuden. Llega el invierno extremadamente frío y nevoso, los combates son constantes, sangrientos y mortales. Los víveres comienzan a faltar en el interior de la fortaleza y las condiciones de vida se tornan muy complicadas. Cuando los cátaros se dan cuenta que no pueden contar ya con ayuda del exterior, deciden negociar su rendición.

El 2 de marzo comienzan las negociaciones para rendir la fortaleza. Las condiciones conseguidas por los cátaros son bastante ventajosas. En la mañana del 16 de marzo el arzobispo de Narbona y el senescal (1.En algunos países, mayordomo mayor de la casa real. 2. Jefe o cabeza principal de la nobleza, a la que gobernaba, especialmente en la guerra.) de Carcasona toman posesión del castillo. Raymond de Pereille y Pierre Roger de Mirepoix, que habían dirigido la guarnición, entregan las llaves. En cuanto a los cátaros abandonan la fortaleza hasta llegar a un cercado situado al pie de la montaña.

Llegados a este punto la situación se torna desconcertante para los antes sitiados. Las condiciones negociadas son llevadas al extremo, se había pactado que ninguno de ellos fuera tocado si abjuraban de su fe. Pero ninguno abjuró.

Los cátaros pensaban que serían encarcelados y llevados a proceso ante la Inquisición. Sin embargo la respuesta de los “Papistas” fue mucho más presta de lo calculado, se habían preparado de antemano unas hogueras al pie de la montaña donde fueron quemados vivos los “herejes”. Cuarenta años de historia, diez meses de sitio, 225 mártires; ese fue el pago de Montsegur para entrar en la leyenda.

Centrándonos en la fortaleza hay que señalar que intramuros consta de un patio de unos 700 metros cuadrados, cercado de altas murallas. Frente a la puerta de entrada se levanta una poterna (En las fortificaciones, puerta menor que cualquiera de las principales, y mayor que un portillo, que da al foso o al extremo de una rampa.) y a su derecha, una escalera conduce a las fortificaciones. A la izquierda está el torreón, que presenta dos aberturas. Se pueden percibir restos de las antiguas construcciones.

Actualmente se puede visitar, bajo pago de algunos euros a las arcas del estado francés. La subida al castillo no es tan complicada como al principio puede parecer (a no ser que tengas una estúpida rodilla lesionada a perpetuidad y que le da por inflamarse caprichosamente cuando menos te lo esperas). La restauración y posterior explotación de la zona y en especial de los castillos del sur de Francia es todo un ejemplo a seguir, gracias a esta acertada política se ha salvaguardado un patrimonio cultural y se ha potenciado turísticamente una región. Conozco un estado, que se encuentra un poco más al sur, que podría seguir una política similar. Desgraciadamente estos habitantes parecen relacionar, por defecto, todo asomo mínimamente cultural a la palabra aburrimiento. Su concepción turística no sale de playa (destrozadas todas por la especulación inmobiliaria), toros (eso de hacer sufrir a animales les provoca un indescriptible placer) sol y flamenco (con el primero ellos no tienen nada que ver, pues no han tenido que hacer ni invertir nada para que este “trabaje” para ellos y en cuanto al flamenco, no está mal si se tomara como una opción y no como la única opción representativa). Resumiendo, hay pueblos que tienen lo que realmente se merecen.

jueves, octubre 05, 2006

Ayerbe (Aragón)


El grupo MANA decía en una de sus más populares canciones algo como: “Estoy clavado, estoy herido […] desesperado, en el olvido”. Pues bien, si al castillo de Ayerbe le gustara la música es más que posible que este fuera su himno personal, porque es difícil encontrar alguno más herido y en el olvido que él. Lo más curioso es que está bajo la altisonante Ley de protección sobre el Patrimonio Histórico español de 1985 y otra de similar característica de 1949. Ante las vistas de las ruinas que asolan lo que antes fue una fortaleza y parte de la historia de un pueblo solamente quedan dos opciones: los que escribieron las “Leyes” no sabían lo que escribían (cosa muy posible) o, por otra parte, los que las leyeron no las entendieron (cosa que tampoco puede descartarse). Habría una tercera opción que sería la combinación de ambas (tampoco desechable).

En la provincia de Huesca, en la localidad de homónimo nombre, se encuentra, sobre una elevación que controla la carretera entre Zaragoza y Francia, lo que queda del castillo de Ayerbe (situado en la comarca de la Hoya). Por cierto, si nos deprime la contemplación de las ruinas y queremos ver algo que todavía queda en pie, en la plaza mayor del pueblo se puede contemplar el Palacio de los Marqueses de Ayerbe (de los siglos XV-XVI).

El origen de la villa tenemos que buscarlo en los asentamientos militares que dominaban el camino de los Pirineos hasta Zaragoza. Cuando Sancho el Mayor fortificó la salida del río Gállego y puso guarniciones en Agüero y Loarre, los musulmanes establecieron aquí una guarnición, en su momento permanente, para vigilar los movimientos de los guerreros cristianos, por lo que tenemos que determinar que el castillo era de origen árabe.

Sancho Ramírez reconquistó la plaza en el año1083, y mando reconstruir el castillo partiendo de lo que los árabes ya habían edificado. La zona cobró importancia tras la conquista de Zaragoza, punto de gran valor estratégico como lugar de abastecimiento en el camino con los Pirineos. Alfonso I el Batallador (hijo de Sancho Ramírez) ordenó la fundación de una nueva villa en un terreno menos escarpado.

Quiero agradecer desde este blog la decisiva colaboración de mi amiga Yolanda, sin su inestimable ayuda hubiera sido del todo imposible confeccionar las primeras líneas de este artículo.
Pero nena, si sabes perfectamente que no me gusta MANA… ¿Por qué me regalaste dos discos?

jueves, septiembre 28, 2006

Villalonso (Castilla yLeón)



El castillo de Villalonso, construido en piedra caliza, se encuentra cerca de la población de nombre homónimo, a unos 11 kilómetros de Toro (aquí podréis encontrar un muy buen vino), en la provincia de Zamora. Se encuentra en buen estado de conservación (si exceptuamos algunos desperfectos en la muralla). Afortunadamente está siendo restaurado, cosa que en los tiempos en los que vivimos más que un logro parece un milagro.
En 1235 la fortaleza estaba en posesión de la Orden de Calatrava. Esta Orden fue fundada con carácter militar y religioso en 1158 por el abad Raimundo de Fitero, para defender la villa de Calatrava, aprobada por el papa Alejandro III alcanzó un enorme poder y numerosos monarcas le otorgaron multitud de privilegios, donaciones y dispensas. Los Reyes Católicos incorporaron el maestrazgo a la corona.
Ya en el siglo XV fue comprado por Juan de Ulloa, que defendió la causa portuguesa de Juana la Beltraneja contra Isabel (futura Isabel la Católica), Juana era la pretendiente legal al trono castellano (cosa, que a decir verdad, no le valió de mucho), incluso llegó a jurar en las Cortes como heredera, pero fue desplazada primero por su tío Alfonso en la denominada 'farsa de Ávila' (1465) y, tras la muerte de éste, por su tía Isabel. Motivo por el cual se inició en Castilla la guerra civil (cerca de la fortaleza, en Toro, se produjo la derrota de Alfonso V de Portugal frente a los Reyes Católicos en 1476).

Pues bien, el apoyo de Juan de Ulloa y su familia a la causa de la Beltraneja le reportó la pérdida del castillo y un buen número de sus villas. Con el tiempo (ya se sabe es que el que todo lo cura), los Reyes Católicos se lo devolvieron a la familia Ulloa, exactamente a uno de los hijos de Juan, pero, como la historia no nos enseña nada, y el muchacho no debía haber aprendido de lo que le pasó al padre, se alió con los comuneros en contra de Carlos I de España (y V de Alemania). La petición a las Cortes castellanas de subsidios para ser elegido emperador (del sacro Imperio Romano Germánico), se unieron una serie de reivindicaciones políticas, dando lugar en 1520 al inicio de la revuelta y guerra de las Comunidades. Las principales ciudades castellanas, dominadas por oligarquías nobiliarias y burguesas, se unieron en un levantamiento que adquiriría matices tanto sociales como políticos. Desgraciadamente para los comuneros y para el hijo de Juan de Ulloa, la cosa no fue como ellos pensaban y el monarca ganó la guerra.

El recinto interior es de planta rectangular, con tres cubos circulares en las esquinas. En la esquina restante podremos ver su hermosa torre del homenaje (rematada por una gran cornisa). Tiene planta cuadrada de grandes dimensiones y conserva el almenado completo (ver las fotos).

Posiblemente, y esto hay que reconocer que duele un poco, como es de propiedad particular (de los hermanos Jesús y Elizabeth Cueto Vallejo), el castillo está en fase de reconstrucción, porque, no nos engañemos, si tuviéramos que esperar a la Junta de Castilla y León; ya podríamos esperar sentados... Agradecimiento a los hermanos Cueto Vallejo por conservar ese pedazo de historia.

miércoles, septiembre 27, 2006

Bran (Rumanía)


Una noticia, reflejada en diferentes medios de comunicación y relativamente reciente, nos ha sorprendido de una manera grata; la familia de Drácula recupera el castillo de Transilvania. Y ojo que esto no es ninguna broma, el que no se lo crea que se lea el artículo (los creyentes basta con que miren las fotos…)

Y es que resulta que el gobierno rumano, cosa que no deja de resultar chocante en cualquier gobierno de este planeta, ha decidido devolver el castillo de Bran (sito en la lejana Transilvania) a un descendiente del legendario príncipe que inspiró Drácula.
El Castillo de Bran, situado cerca de Brasov y en el centro de Rumania, fue construido por los caballeros de la Orden Teutónica a principios del siglo XIII y sirvió durante la Edad Media para defender el camino comercial que comunicaba Valaquia con Transilvania. La Orden Teutónica (cuyo nombre completo era Orden Teutónica del Hospital de Santa María de Jerusalén) se constituyó como orden religiosa y militar y fue fundada por cruzados alemanes entre los años 1190 y 1191 en Acre (Palestina) y reconocida por el Papado en 1199. La Orden estaba exclusivamente formada por nobles alemanes pero por lo demás seguía el modelo de los Caballeros Templarios y de los Caballeros de San Juan de Jerusalén.
El príncipe de Valaquia, Vlad el Empalador, modelo histórico del vampiro Drácula, utilizó con fines militares varias veces durante su reinado esta fortaleza, que desde 1412 pertenecía a su abuelo Mircea el Viejo.

El castillo, de 1212, es el mismo en el cual, a finales del siglo XIX, el escritor irlandés Bram Stoker ambientó su novela basada en la figura histórica de Vlad Draculea (o Dracul), el príncipe de Valaquia. Tenemos que señalar que el escritor, lo siento por los ortodoxos de esta novela, jamás visitó Rumania y que donde realmente buscó inspiración fue en una iglesia con catacumbas que en ese momento se encontraba en las afueras de Dublín (ahora ya en plena ciudad). Si alguien va a dar una vuelta por la capital de Irlanda le aconsejo que la visite, no le decepcionará.

Parece ser que fue Henry Irving, de quien Stoker era agente, el humano que inspiró la caracterización del conde, y desgraciadamente poco más podemos señalar. El autor no aportó demasiados datos sobre como escribió su obra maestra. El éxito de la novela no podemos achacarlo a la casualidad, es uno de los libros de ficción más extraordinarios jamás escritos. Amigo lector, si no has leído este trabajo de Stoker corre raudo y veloz a la librería más cercana y hazte con un ejemplar… me lo agradecerás (y el librero también)

Realmente mentiríamos si señaláramos que Stoker inventó el mito del vampiro (circunscribiéndolo en los no-muertos bebedores de sangre, los llamados “vampiros psicópatas” de la vida real no entran en este apartado). El mito del vampiro-no-muerto podemos encontrarlo y está constantemente presente en casi todas las culturas y surge invariablemente durante todas las edades; lo encontramos en China, Grecia, Roma, Egipto, en la Edad Media e incluso en la Contemporánea (curiosamente con similitudes muy sorprendentes).

Vlad Dracul, el real, no el vampiro, fue famoso por las sangrientas campañas que emprendió, primero contra los saxos y luego contra los turcos. En una batalla contra estos últimos empaló unos 5000 cuerpos como parte de una guerra psicológica. El nombre Dracul tiene su origen en la pertenencia del príncipe a la orden de los Caballeros del Dragón, cuyo símbolo era la cruz aplastando a la serpiente con alas y garras y llamas exterminadoras que salían por las fosas nasales.

El Castillo de Bran fue propiedad de los sajones de Brasov desde fines del siglo XV hasta 1918, cuando regalaron el inmueble a la reina de Rumanía, María de Sajonia, Coburgo y Gotha. Los reyes María y Ferdinand convirtieron la fortaleza medieval en residencia estival de la familia real, y la dejaron en herencia a su hija, la princesa Ileana.

El actual ministro de Cultura rumano, Adrian Iorgulescu, informó que dentro de poco tiempo se firmarán los documentos legales por los cuales el Palacio Peles de Sinaia será devuelto al ex soberano de Rumanía Miguel I, y el Castillo de Bran a los descendientes de la princesa Ileana de Rumanía, casada con el archiduque Antón de Habsburg.

El actual heredero del inmueble, Dominic von Habsburg, es un ingeniero de 67 años residente en Nueva York que pasó su infancia en el castillo. Con la llegada de los comunistas al poder, el castillo fue nacionalizado y Von Habsburg tuvo que abandonar Rumanía.

Actualmente museo de arte medieval, el castillo de Bran atrae a numerosos turistas por la leyenda de Drácula, por los misterios que rodean el laberinto de pasillos subterráneos, y la gruta en la que durante el comunismo fue colocado en secreto el corazón de la reina María en un recipiente de plata dorada ornado con 307 gemas. Los dos edificios conservarán durante tres años su actual destino como museos, aseguró una portavoz del Gobierno. Así que ya sabéis, podrán ser visitados hasta por lo menos el 2009.

Y por cierto, si una vez en Transilvania alguien os da cortésmente la bienvenida y os pide educadamente que entréis en su casa por vuestra propia voluntad y que dejéis allí parte de la felicidad que lleváis con vosotros. Yo, me lo pensaría…

Feliz regreso al hogar, señor Conde.

Lorca (Murcia)

Sabemos por cercanos yacimientos arqueológicos que la zona de Lorca, en la provincia de Murcia, ya fue habitada desde el Paleolítico Inferior (cosa, que a decir verdad, se dice muy pronto…)

Lorca, de origen argárico (cultura de la edad del bronce del sureste de la península Ibérica), los romanos la llamaron Luarca. Parece ser que durante la dominación romana la presencia de los mismos no fue demasiado importante ni significativa. Tenemos que esperar a la llegada de los visigodos para que la villa adquiera cierta importancia. Pero, desde luego, son los árabes los que la convierten en fortaleza por su valor estratégico y la dotan de personalidad y carisma. Será Abderramán I el que la integre plenamente a Al-Andalus.

Los musulmanes engrandecen la población hasta que en el año 1243 el futuro rey Alfonso X (el que se convertiría en rey de Castilla y de León (1252-1284) y en una de las figuras políticas y culturales más significativas de la edad media), la tomará convirtiéndose en un enclave de vital importancia para controlar, repeler y atacar a los reinos taifas.

Como es lógico (suele ocurrir en casi todas las civilizaciones que se precien del mundo antiguo) se rearmaron las construcciones que los árabes habían realizado en la población, entre ellas, como no, el castillo. La torre del homenaje que se levanta orgullosamente entre los muros data de 1266, se construyó en honor del rey castellano y fue bautizada como “Torre Alfonsina”.

El carácter guerrero de la localidad se mantuvo firmemente hasta el año 1492. Una vez tomado el reino de Granada por los Reyes Católicos la paz llega a la zona y no encontraremos otro episodio bélico en el castillo hasta la Guerra de Sucesión, allá por el discurrir del ajetreado y levantisco siglo XVIII.

jueves, septiembre 21, 2006

Castillo de las Cinco Esquinas (Andalucía)




El Castillo de las Cinco Esquinas o de Salvatierra se levanta sobre un cerro de la provincia de Jaén (cerca de Cazorla), su recinto es de una extraña y deteriorada forma trapezoidal, para ser consecuentes hemos de señalar no es propiamente dicho un castillo sino que más bien parecen asemejarse a dos en uno (eso es lo que la lógica parece señalar).

Una parte de esa fortaleza (por sus similares características) es de la misma época (del siglo XII para ser exactos), posiblemente fue construido en la época en que los Almohades dominaban la zona. Bajo la dirección de Abd al Mumin (1130-1163) los Almohades conquistaron los principales enclaves almorávides en el norte de África y en la península Ibérica. Consolidada la unificación de al-Andalus, los almohades intensificaron su ofensiva contra los reinos cristianos. El gran ataque se produjo en 1195. El califa Yusuf II (1184-1199) aplastó al ejército castellano dirigido por Alfonso VIII en la batalla de Alarcos. En los años siguientes, los almohades dirigieron campañas devastadoras contra las fronteras de León y de Castilla, defendidas por las órdenes militares. La gravedad de la situación obligó a los reyes cristianos a relegar sus eternas diferencias internas (¿a qué me suena esto de eternas diferencias internas?) para hacer un frente común contra los almohades. En el año 1212 las tropas cristianas destrozaron al ejército almohade en la batalla de las Navas de Tolosa. Con esta derrota el poder de los almohades en la Península quedó prácticamente aniquilado.

En el oeste encontramos la torre que arquitectónicamente más llama la atención (ver las fotos). Su planta es un pentágono irregular con dos plantas en altura y debemos suponer por lo que queda que en su tiempo estuvo almenada. El lienzo (Porción de muralla que corre en línea recta de baluarte a baluarte o de cubo a cubo) de la zona sur es magnífico tanto por el tamaño como por el grosor.

El castillo al encontrase en la frontera con tierras musulmanas fue un punto fuerte en el cual los cristianos suponemos que mantuvieron una guarnición permanente (también debemos pensar que fueron éstos los que construyeron el nuevo castillo aprovechando los restos del primero). Con el tiempo, tras el avance de los ejércitos cristianos hacia las últimas partes peninsulares aun ocupadas por los musulmanes, la fortaleza cayó en un lógico desuso, luego en el olvido y, finalmente, la encontramos actualmente tal y como aparece en las fotos… prácticamente en la ruina (eso si, con un reconocimiento hacía ella por la Junta de Andalucía… cosa que debo suponer en mi ingenuidad y total ignorancia sobre el tema que debe ser muy importante… aunque, a ciencia cierta, he de reconocer que no se para quien)

lunes, septiembre 18, 2006

Cardona (Catalunya)



Para empezar hay que señalar que Cardona no es propiamente un castillo sino más bien todo un conjunto fortificado, como puede comprobarse fácilmente en la foto. Fue construido sobre un pequeño promontorio, lo que le permitió un control excelente de la población. Este complejo defensivo es uno de los más importantes de Cataluña, y entre sus logros tenemos que destacar que nunca llegó a ser rendido por las armas (cosa de la que otros muchos castillos no pueden enorgullecerse).

Sus partes más antiguas son del siglo VIII. No es descabellado atribuir la fundación del castillo a los francos, señores de esas tierras en aquellos lejanos tiempos. Sabemos que allá, por el siglo IX Wifredo el Belloso, conde de Barcelona (y de otros muchos lugares, entre los que destaca Girona, Cerdanya o Urgell) lo manda reedificar ampliando sus defensas. Tenemos que señalar que el señor Conde era todo un constructor, no solamente de la nación catalana (se le atribuye la obtención de la independencia de sus territorios de la soberanía franca, aunque realmente esos meritos son de la época de Borrell II) sino de otro tipo de edificaciones mucho más materiales, entre las que destaca el Monasterio de Ripoll (879) y el de Sant Joan de les Abadesses (consagrado el 887).

También se le atribuye que el emperador Luís el Piadoso dibujara sobre un escudo dorado del conde las barras, con los cuatro dedos empapados en sangre, y que desde ese mismo instante formarían escudo y bandera de Cataluña

En la época del conde Ramón Berenguer IV la fortaleza volvió a sufrir importantes modificaciones, entre las que destaca la construcción de una casamata (casamata: Bóveda muy resistente para instalar una o más piezas de artillería). Posteriormente llegarían las murallas, murallas que llegaron a poseer ocho torres de defensa. La iglesia que se encuentra en el interior del recinto es 1040.

El castillo participó en la Guerra dels Segadors (intento secesionista catalán (1640-52) contra la monarquía española de los Austria. El conflicto estalló a partir de una crisis de las relaciones políticas de las instituciones españolas y las catalanas. El motivo; el de siempre, la política imperial española en el continente europeo necesitaba dinero y el lugar donde encontrarlo era Cataluña, el resto es fácil de deducir).

Durante la Guerra de Sucesión el castillo fue sitiado por las tropas franco-españolas del conde de Mauret (1711) pues los seguidores de los Austria se habían fortificado en el interior del mismo. El resultado fue que por mucho que lo intentaron no consiguieron tomarlo.

Durante la Guerra de la Independencia tampoco lo consiguieron las tropas francesas de Napoleón, ni posteriormente los Carlistas (a lo largo de todo el siglo XIX el Estado español se dio el lujo y el empeño de desarrollar tres guerras civiles denominadas Guerras Carlistas, caldo de cultivo del eterno y cansino problema de las dos Españas)
En uno de los patios del castillo se alza la iglesia de San Vicente de Cardona, una de las más prestigiosas joyas del románico catalán del siglo XI (visita más que recomendada). El templo fue consagrado en el año 1040.
Actualmente el castillo ha sido profundamente restaurado y convertido en Parador Nacional de Turismo, manteniendo toda la majestuosidad del estilo medieval catalán.
Esta fortaleza o conjunto fortificado será reformada exhaustivamente una vez más con la mirada puesta en el 2014, cuando se celebre el 300 aniversario de la guerra de Sucesión.

viernes, septiembre 15, 2006

Oropesa (Castilla-La Mancha)


El actual Parador Nacional “Castillo de Oropesa”, fue edificado primitivamente sobre un pequeño montículo, fue construido por los árabes (siglos XII y XIII), como suele ocurrir en demasiadas ocasiones, se levanta sobre una construcción romana anterior. Su planta es rectangular y tiene cuatro torres circulares en las esquinas, de las que hoy sólo quedan dos. Realmente deberíamos hablar de “los castillos de Oropesa”, pues lo que hoy nos ha llegado es la suma de la antigua fortaleza árabe y una levantada posterior. El castillo se encuentra en la villa de homónimo nombre, en la provincia de Toledo, en la comunidad de Castilla-La Mancha, a unos 115 kilómetros de la capital provincial.

En el año 1355 villa y castillo fueron cedidos a Don García Álvarez de Toledo por Enrique II (hijo bastardo de Alfonso XI, fue el primer rey castellano de la Casa de Trastámara. Encabezó la rebelión nobiliaria contra su hermano Pedro I el Cruel y con el apoyo de Francia y Aragón logró la victoria definitiva en 1369). La razón de esta cesión fue la inquebrantable lealtad que don García prestó a la causa del Trastámara.

En el año 1402 se construyó el nuevo castillo, que pasó a los duques de Frías.

Aquí tuvieron lugar notables luchas por el problema de sucesión al trono castellano por aquello de Doña Juana la Beltraneja (sus propietarios defendieron su derecho al trono en contra de la futura Isabel la Católica). Juana era, hasta cierto punto, hija dudosa del segundo matrimonio del rey Enrique IV con Juana de Portugal—hermana de Alfonso V, rey de Portugal—. El sobrenombre con el que se la conoce procede del rumor insistente de la corte de que su padre era Beltrán de la Cueva, que con el consentimiento del rey le había proporcionado una sucesora. Pretendiente al trono de Castilla y jurada por las Cortes como heredera, fue desplazada primero por su tío Alfonso en la denominada 'farsa de Ávila' (1465) y, tras la muerte de éste, por su tía Isabel —la futura Isabel I— cuando el mismo Enrique, obligado por la facción isabelina la declaró a ésta como su sucesora en septiembre de 1468. Tras la muerte de Enrique IV se desarrolló una guerra civil (la guerra de Sucesión de Castilla, 1475-1480). Tras la victoria de los Isabelinos la villa cayó en desgracia.

Posteriormente el castillo también tuvo notoriedad cuando el problema de los comuneros (enfrentamiento de la nobleza castellana con el rey Carlos I de España y V de Alemania. Aunque los Comuneros consiguieron algunos éxitos bélicos, fueron derrotados en abril de 1521 en la batalla de Villamar (en la provincia de Valladolid), esto significó la sumisión castellana al gobierno regio. En adelante, las Cortes cederían la mayor parte de sus antiguas prerrogativas políticas, limitando sus funciones a materia tributaria: los pecheros castellanos tuvieron que soportar desde entonces el peso de los gastos imperiales.)

Ha tenido que participar, por avatares históricos, varias guerras, entre ellas la de la Independencia.

La piedra es el material usado para la edificación de este castillo. En los muros podemos encontrar sillarejo (Piedra labrada de una construcción, especialmente la que no atraviesa todo el grueso del muro y no tiene sino un paramento o dos cuando más), aunque para las zonas visibles y para que quedara más bonito se trabajó más la piedra.


La planta del que llamaríamos “castillo nuevo” es rectangular y posee torres de distinta forma en sus ángulos, construidas en parte con sillería. En su interior hay una gran plaza en la que se entra por una puerta protegida por la torre principal.

La torre del Homenaje es cuadrada, de 25 metros y cinco plantas, rematada por cuatro garitones defensivos.

Nos queda destacar su foso y el puente levadizo.

El castillo se encuentra profundamente restaurado. En el siglo XIX fue abandonado y posteriormente habilitado como casa-cuartel de la Guardia Civil (lo que han tenido que sufrir algunas fortalezas solamente ellas lo saben…). En 1930 se instauró el Parador Nacional Virrey Toledo, pero fue suprimido y vuelto a instaurar en 1966.

En 1923 fue declarado en Monumento Nacional.

jueves, septiembre 07, 2006

Coca (Castilla y León)


Declarado Monumento Histórico-Artístico desde 1931, el castillo de Coca se levanta sobre un llano en la villa de homónimo nombre en la provincia de Segovia, (a unos 50 kilómetros al noroeste de la capital).

Coca es la antigua Cauca romana, cuna del emperador romano Teodosio I el Grande emperador romano de Oriente (379-395) y de Occidente (394-395), el último gobernante que dirigió un Imperio romano unido. Murió luchando contra los visigodos).
Fue construido en el año 1453 (siglo XV), en las postrimerías de la Edad Media por mandato del obispo Alonso de Fonseca, por el arquitecto Ali Caro. Se penetra en el recinto por una puerta guarnecida por dos cubos de ladrillo, Una de las particularidades más agradables del edificio es que conserva todas las almenas. Es realmente más, por su funcionalidad y época de construcción, un palacio que un castillo, aunque, en conjunto es una fortaleza ya que está formado por dos recintos, uno exterior con una clara función defensiva, y otro interior con desafiantes torres en sus esquinas.
El castillo cuenta con un profundo foso de 560 metros de perímetro, que se salva por un puente fijo, en la actualidad alberga una escuela de capacitación forestal.
La torre del homenaje es de planta cuadrada y, afortunadamente no ha perdido ninguno de sus pisos. Su altura es más que meritoria y se conserva tal cual como en el siglo XV.

En torno a un patio de armas se encuentran las dependencias. Un patio ricamente adornado con columnas de mármol de estilo corintio fue desecho y vendido por un indeseable llamado Faustino Ruiz (administrador de la Casa de Alba). Como curiosidad podemos decir que en 1828 este personajillo vendió cada columna a 40 pesetas. Actualmente el patio está reconstruido.
Es de estilo gótico-mudéjar, un arte que engloba aquellas manifestaciones artísticas que se desarrollaron en España desde finales del siglo XII hasta principios del siglo XVI cuya principal característica es el empleo de formas y técnicas de origen árabe en la construcción de obras en territorio cristiano. Una de las particularidades de este estilo es la utilización del ladrillo como material fundamental de la arquitectura, disciplina en la que no se crearon formas ni estructuras nuevas, sino que se interpretaron los estilos medievales.
La arquitectura mudéjar se inició en Toledo tomando como punto de partida la adaptación de las técnicas y ornamentaciones musulmanas al culto cristiano, particularidad que se puede observar ya en las primeras edificaciones de este estilo. A partir del siglo XIII, el mudéjar interpretó el estilo gótico en construcciones de ladrillo y yeso.

Durante la llamada Guerra de las Comunidades estuvo a punto de ser demolido por los comuneros como venganza del incendio de Medina del Campo ordenado por el obispo Fonseca. El fenómeno comunero tienes sus raices en malestar que produjo la llegada de Carlos a España en septiembre de 1517, por su juventud, educación flamenca y consejeros extranjeros, este malestar aumentó dos años más tarde cuando, al descontento producido por su petición a las Cortes castellanas de subsidios para ser elegido emperador, se unieron una serie de reivindicaciones políticas, dando lugar en 1520 al inicio de la revuelta y guerra de las Comunidades. Las principales ciudades castellanas, dominadas por oligarquías nobiliarias y burguesas, se unieron en un levantamiento que adquiriría matices tanto sociales como políticos. El memorial de agravios dirigido al Rey recogía las aspiraciones de los llamados comuneros. Aunque éstos consiguieron algunos éxitos bélicos, fueron derrotados en abril de 1521 en la batalla de Villalar, que significó la sumisión castellana al gobierno regio (en la foto adjunta el momento en que los cabecillas comuneros fueron ajusticiados por orden real). En adelante, las Cortes cederían la mayor parte de sus antiguas prerrogativas políticas, limitando sus funciones a materia tributaria: los pecheros castellanos tuvieron que soportar desde entonces el peso de los gastos imperiales.
Actualmente puede ser visitado.

lunes, septiembre 04, 2006

Villena (Comunidad Valenciana)


Como petición especial de uno de mis lectores y, totalmente dedicado a él, nos vamos a acercar hoy hasta la población de Villena; municipio de la provincia de Alicante, situado a unos 59 kilómetros al noroeste de la capital provincial, en la Comunidad Valenciana.
Declarado Monumento Nacional en 1931, el castillo de Villena (al que algunos llaman erróneamente el de Onteniente) domina la situación desde un pequeño cerro llamado de San Cristóbal. Se encuentra, como ya hemos apuntado, en la provincia de Alicante y afortunadamente se encuentra en muy buen estado de conservación (felicidades a los encargados).
El edificio está rodeado de una espléndida muralla, todos sus ángulos tienen torres almenadas cúbicas de defensa. Todos menos uno, donde se encuentra la torre del homenaje. Ésta, de planta cuadrada, destaca sin ninguna clase de duda por su especial belleza. En la construcción del recinto podemos observar, sin ningún tipo de problema, las diferentes etapas históricas por las que pasó la fortaleza. La zona baja tiene el típico tapial (Trozo de pared que se hace con tierra amasada) árabe y en la zona superior el sillarejo cristiano (Piedra labrada de una construcción, especialmente la que no atraviesa todo el grueso del muro y no tiene sino un paramento o dos cuando más.)

La población primitiva de Villena, como otras muchas del Mediterráneo, es de origen ibérico, como refleja el conocido Tesoro de Villena, de la edad del bronce, contenido en el Palacio Municipal, aunque adquirió su gran esplendor durante la dominación árabe (aparece citado en el año 1172), fueron ellos los que construyeron su castillo, probablemente sobre unas ruinas romanas (que seguramente ya se habían establecido sobre otras íberas)

En 1239 el vizconde de Cardona lo reconquistó definitivamente, ayudado por almogávares (los Almogávares eran mercenarios originarios de Cataluña, que protagonizaron, en la primera mitad del siglo XIV, fantásticas aventuras en el ámbito del mar Mediterráneo. El término deriva de la palabra árabe al-mugawar, ('el que hace algaras o correrías'). Las tropas del vizconde se completaron con tropas catalanas y de la Orden de Calatrava.

La Orden de Calatrava fue fundada con carácter militar y religioso en 1158 por el abad Raimundo de Fitero, para defender, por pura lógica, la villa de Calatrava, adoptando la regla de San Benito. Alcanzó un enorme poder y numerosos monarcas le otorgaron multitud de privilegios, donaciones y dispensas. Llegó a tener bajo su jurisdicción más de 350 villas y unas 200.000 personas habitaban sus territorios (que para aquel tiempo era de tremenda consideración).

Una vez conquistada villa y castillo, el soberano la dejó bajo la protección de la Orden de Calatrava hasta que por el Tratado de Almizra, pasó a Castilla.

Fernando III (conocido por El Santo y artífice de la unión de los reinos de Castilla y león) concedió Villena su hijo el infante don Manuel (el escritor de la obra “El Conde Lucanor”), quien residió en el castillo.

En la década de 1260 se produjeron las sublevaciones moriscas. Ya en 1256 se había producido un levantamiento en el Reino de Valencia, fue al-Azrak quién se sublevó contra Jaime I, del que era vasallo. En esta ocasión los moriscos llegaron a tomar el castillo de Villena. Como el rey castellano tuvo otro levantamiento en el sur, Alfonso X tuvo que pedir ayuda al monarca catalano-aragonés Jaime I (que entre otras cosas, era su suegro)

Jaime I pacificó rápidamente la región, los musulmanes, por norma general, al enterarse de quien se les venía encima preferían pactar antes de entrar en combate. Una vez que la faena estuvo cumplida, Jaime devolvió los territorios a Castilla.

A finales del siglo XIV Enrique II (hijo bastardo de Alfonso XI y primer rey castellano de la Casa de Trastámara) elevó el señorío a marquesado. Más tarde, en 1445 pasó a poder de la familia Pacheco. A finales del siglo XV ocurrió un hecho que acabaría incorporando el marquesado a la corona. Diego López Pacheco el marqués de turno en la época se declaró “paladín” en la defensa de los derechos al trono de Juana la Beltraneja en contra de Isabel la Católica.

Su posición motivo revueltas de todo tipo hasta que, finalmente, los Reyes Católicos anexionaron el marquesado al trono.

Durante la Guerra de Sucesión la población tomo parte por los Borbones (para ser exactos, por Felipe V), resistiendo el asedio que hicieron los partidarios del archiduque de Austria.

En la guerra de la Independencia (allá por el siglo XIX) fue la última vez que el castillo “entró en combate”. Los franceses, que todo hay que decirlo, lo dejaron bastante irreconocible, manteniéndose esa ruina hasta el siglo XX en el que, afortunadamente, fue restaurado.

viernes, septiembre 01, 2006

Murallas de Urueña (Castilla y León)


Urueña, en la provincia de Valladolid, fue declarada Conjunto Histórico Artístico en el año 1975. En un punto un poco elevado de la meseta castellana se encuentra esta villa.

Históricamente estuvo al margen de los acontecimientos más importantes cuando los romanos dominaban la península. Quizá pasaran por allí cuando las legiones se dirigieron para someter a los astures.

Sabemos que si que hubo un asentamiento visigodo y después de una época de crisis empezó a tomar cierta notoriedad en los tiempos de Alfonso III el Casto. Bajo el reinado de Alfonso I, se levantaría el castillo que posteriormente donaría a su hermana, doña Urraca.

Años más tarde, separados los reinos de Castilla y de León (estos siempre han estado a la greña), Urueña quedó en la frontera, pero no duró demasiado en manos castellanas porque la población fue invadida por Fernando II de León. Volvería a manos castellanas tras un pacto entre soberanos, en el mismo momento en el que se concluyen las murallas (posiblemente fueron iniciadas con Sancho III).

Hasta que no llegara la unión entre Castilla y León, con Fernando III el Santo, Urueña sufrió los continuos problemas fronterizos de una villa en la Edad Media.

Pedro I retuvo en el castillo de la villa a su amante, para mayor seguridad de la dama, ya que el reino estaba en plena guerra civil.
Sirvió de prisión al conde de Urgel, que no aceptó el Compromiso de Caspe en 1412. Este compromiso era para resolver el problema sucesorio planteado en 1410 en la Corona de Aragón al morir sin sucesión Martín I el Humano.
Los candidatos eran varios, entre ellos el conde de Urgel (legítimo sucesor) y Fernando de Antequera, regente de Castilla. Ante la imposibilidad de alcanzar un acuerdo en las Cortes, se decidió que la cuestión la resolviera una junta de compromisarios. En Caspe se reunieron nueve delegados, tres por Aragón, tres por Cataluña y tres por Valencia, uno de los cuales era el dominico san Vicente Ferrer. El triunfador debía obtener, como mínimo, un voto de cada una de las tres entidades políticas presentes. La junta, sobornada por los castellanos (y un tanto inquieta porque el regente castellano había llevado hasta la frontera de Aragón a su ejército), se pronunció finalmente a favor de Fernando de Antequera (evidentemente en contra de lo que pensaban los catalanes).
Urueña pasó a manos de Alfonso Tellez Girón, a quien Juana de Castilla le confirmó como conde en 1510. Desde ese momento gobernarán Urueña los Tellez Girón hasta el año 1820, cuando se suprimieron los señoríos.
En 1876 un incendio devastó una buena parte de la villa, muchos edificios fueron reconstruidos con piedra procedente de la muralla (prodigiosa inteligencia la de los lugareños).
El sistema empleado en la construcción del muro es a base de piedra con mortero de cal para el interior y sillarejo (sillarejo: Piedra labrada de una construcción, especialmente la que no atraviesa todo el grueso del muro y no tiene sino un paramento o dos cuando más.) al exterior. Mide aproximadamente un kilómetro y sólo tiene dos puertas.

La altura varía según los lienzos, aunque tiene unos 8 metros de media, y estuvo toda almenada con paseo de ronda. Hay que señalar que el castillo (que veremos en otro apartado de este blog) está unido por un muro a la muralla y que, aunque es posterior, forma un conjunto homogéneo.

Salvo tres excepciones la muralla no tiene cubos y vemos que se va adaptando al terreno. La puerta de Azogue se encuentra entre dos cubos, el de la derecha es macizo y el de la izquierda sobresale demasiado del muro y tiene una extraña forma redondeada (se hizo para proteger la entrada). La otra puerta, la de la Villa es un sencillo arco apuntado abierto en un cubo de la muralla.

Berrueco (Andalucía)


En la población de Torredelcampo (si, se escribe todo junto), a unos 10 kilómetros al oeste de Jaén, al pie de la sierra de Jabalcruz, sobre un saliente rocoso podemos encontrar las ruinas del castillo de Berrueco.

En el paraje cercano llamado de La Floresta, podemos encontrar abundantes restos arqueológicos iberos, romanos, visigodos y, como no, musulmanes.

Como suele suceder por estos parajes es en su periodo islámico cuando este pequeño asentamiento, igual que otros muchos, se fortifica. La fortificación se consolidará con la llegada de los almohades, pues la población al ser fronteriza con los reinos cristianos se convierte en un punto estratégico, controlando el acceso a Jaén.

Fernando II el Santo conquista la villa y el castillo en 1243 (La fase más importante de expansión territorial frente a los musulmanes en la época de este soberano se desarrolló entre 1240 y 1248. Durante este periodo se conquistó Jaén (1246), el reino de Murcia se convirtió en vasallo de Castilla (1243), y Sevilla capituló en noviembre de 1248, después de un largo asedio). Torredelcampo quedó entonces bajo la jurisdicción del Concejo de Jaén.

Con la llegada de los cristianos el castillo fue profundamente reformado, se levantaron numerosas torres de vigilancia que pudieran conectar fácilmente con la fortaleza y las defensas del fortín se reforzaron, acomodándose más aún, al trazado agreste del terreno, lo que favorecía su defensa.
Durante el siglo XV Torredelcampo se vio involucrada activamente en las luchas que asolaron el final del reinado de Enrique IV. Enrique IV, soberano conflictivo donde los hubiera, ya tuvo sus problemas con los nobles castellanos a poco de coronarse rey, después con los aragoneses. Desde 1463 a 1468 volvió a producirse el enfrentamiento entre Enrique IV y la alta nobleza por la sucesión castellana. Los sublevados querían al hermano del rey como sucesor, el príncipe Alfonso, y propagaron el rumor de que su hija Juana era ilegítima, apodándola 'la Beltraneja' para indicar que su verdadero padre era Beltrán de la Cueva. Enrique IV fue simbólicamente destronado y Alfonso proclamado rey.
La lucha duró hasta la muerte de Alfonso en julio de 1468. Desde ese momento Enrique cedió a las presiones de los nobles y reconoció como heredera a su hermana Isabel (1468). Cuando Isabel —la futura Isabel I— dio a entender a los nobles que ella tendría el poder absoluto los nobles decidieron que Juana sería mejor reina (observamos estupefactos como Juana pasó de ser ilegítima a legítima en muy corto espacio de tiempo, cosas de nobles…). Estalló así la llamada guerra de Sucesión de Castilla que se inició en 1474 con la muerte del rey.
Serrat decía en una de sus canciones que “las mató el tiempo y la ausencia”. Pues bueno, esto es aplicable al castillo de Berrueco. Después de la Reconquista comenzó a languidecer hasta encontrarse en el estado en el que podemos verlo en la foto.

Ciertamente que está protegido por el Estado por ser “Patrimonio Histórico Español” y la Junta de Andalucia le otorgó un reconocimiento especial en 1993. Que sería de este país sin la burocracia, como nos gusta eso de cumplimentar papeles. Pero a la hora de la verdad el castillo se acabará derrumbando olvidado por todos y los papeles del decreto que lo convierte en Patrimonio Histórico Español y los del Acta de la Junta de Andalucía solo servirán para llenar un tomo más, tomo que a su vez se lo comerá la polilla con el transcurrir de los años.

Samaniego (País Vasco)


A 55 kilómetros de Vitoria-Gasteiz, en Álava, encontramos la población de Samaniego. Es villa desde 1668, cuando Carlos II, aquel rey que ha pasado a la historia con el sobrenombre de “El hechizado”, le otorgó ese privilegio.

Durante la Edad Media dos familias influyentes se instalaron en la zona; los Fernández de Barrueco y los Samaniego, como mandaban los cánones de la época, cada una de ellas (con más o menor rivalidad) construyeron su “casa fuerte” o pequeño castillo en la localidad.

Desgraciadamente, una vez más, lo único que se conserva actualmente de ambas edificaciones lo constituye un solitario torreón circular (ver la foto) que se encuentra adosado, de una manera un tanto singular ysorprendente, a la parroquia de la Asunción (edificio bastante posterior, del siglo XVII)

San Sebastián de la Gomera (Islas Canarias)


Aunque no te lo creas amigo lector en ocasiones existen retos en las cosas más nimias. Uno de esos retos era el encontrar algunos restos de castillos, murallas o torres en las Islas Canarias que pudieran complementar las páginas de éste blog. Al final, como puedes ver por ti mismo el reto ha sido cumplimentado y tenemos un ejemplo para colocar entre el resto de sus hermanos. Ciertamente no es el Castillo de la Mota, ni el de Cardona, ni el de Stirling, pero, la cuestión es que cumple nuestros objetivos y con eso es suficiente.
La villa africana de San Sebastián de la Gomera lleva ese nombre por ser el santo del día en el que llegó a ella Juan de Bethencourt, una especie de conquistador-mercenario que trabajaba para la corona de Castilla (entre sus conquistas destacan Lanzarote, Fuerteventura, El Hierro y La Gomera). Zarpó desde el puerto francés de La Rochela para proceder a la conquista de las islas Canarias. Esta labor había sido encargada por el rey castellano Enrique III, en calidad de privilegio, al tío de Béthencourt, Roberto de Braquemont, quien delegó en él.
La villa no está exenta de casonas de rancios personajes venidos de la península. Pero lo que realmente llama la atención es la cantidad de cosas que hizo Colón en esta villa antes de marchar hacia América. Parece ser que en un templo, el de la Asunción, el navegante rezó (abriendo el camino para que rezaran en el mismo lugar muchos más; Pizarro, Cortés, Núñez de Balboa etc). También se nos asegura, así lo dice una inscripción, que Colón bebió agua de un pozo e incluso la tomó para su viaje., pidió ayuda a Doña María de Bobadilla, viuda de Hernán Peraza, uno de su valedores delante de los reyes, pues el timón de La Pinta se había dañado y además se alojó en la fortaleza del siglo XV (de la que sólo queda la Torre del Conde). Por lo que los lugareños cuentan parece como si Colón hubiera llevado permanentemente a un escribano detrás suyo para apuntar hasta sus más mínimos movimientos.
El tema que nos toca es los restos de la torre defensiva gótica llamada Torre del Conde cuya principal característica es que está construida con piedra volcánica. La Torre es el resto de un antiguo fortín construido entre los años 1447 y 1450 por el Conde de La Gomera. Durante una rebelión de los nativos de la isla fue lugar de refugio para los españoles.
Si los primeros cincuenta años del siglo XVI supusieron para el puerto de la villa un momento de esplendor, caracterizados por el paso de marinos y descubridores que alcanzaron fama en América, a partir de la segunda mitad del siglo, San Sebastián fue reiteradamente atacada, saqueada e incendiada por las incursiones de Jean Capdeville, en 1571; Pieter van der Does, en 1599; y Tabac Arráez, en 1618. Tan alto fue su valor estratégico que en julio de 1743, el almirante inglés Charles Windham fue enviado con una pequeña flota para apoderarse de la Isla, pero salió derrotado en su empeño. La gesta la conmemora un espléndido mural pintado en 1760 y que se conserva en la Iglesia de la Asunción. En la defensa tuvo un papel destacado la Torre del Conde, aunque resultó seriamente dañada.

miércoles, agosto 30, 2006

Castillo de Zamora (Castilla y León)


Mientras que la ciudad de Zamora es absolutamente rica en lo que podríamos definir como románico religioso, de las construcciones militares queda realmente muy poco y de las de los siglos XI, XII y XIII prácticamente el recuerdo (si es que hay alguien que recuerda esos siglos…)

Hablemos del castillo. Su obra primitiva (fue construido en el siglo XI) sufrió continuas reformas con el transcurrir de los siglos. Fernando I lo reconstruyó a fondo en el siglo XV. La ciudad fue siempre un bastión, primero contra los moros y después contra castellanos y portugueses, por esta razón sus construcciones militares fueron ejemplo a seguir en su época. En el siglo XVIII sufrió, de nuevo, importantes transformaciones, por ejemplo; perdió todo su almenaje para adaptarlo a la fusilería.

De todo su conjunto destaca la puerta de arco apuntado, con las poleas para alzar el puente levadizo y un desmontado matacán encima (Un matacán es una obra voladiza en lo alto de un muro, de una torre o de una puerta fortificada, con parapeto y con suelo aspillerado, para observar y hostilizar al enemigo)

Todavía conserva el perímetro rodeado de un profundo foso, el patio de armas, la torre del homenaje y los muros principales. Actualmente podemos señalar que sus ruinas están consolidadas y que ha vuelto a ser restaurado y transformado para su nuevo cometido.

Es propiedad del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, y alberga la Escuela de Arte (al menos tiene una función que le permitirá mantenerse).

El acceso está restringido.

Muralla de Zamora (Castilla y León)


Una amiga zamorana ha sido la que me ha proporcionado la foto que acompaña este texto. El refrán dice que: “De bien nacidos es ser agradecidos”. Así que lo primero es lo primero. Dicho esto pasemos a hablar de la muralla de Zamora que, como puede fácilmente entenderse, se encuentra en la capital de provincia del mismo nombre.

Tenemos documentación del primer recinto amurallado zamorano desde el año 893, en el reinado de Alfonso III el Magno. El reinado de Alfonso III coincidió con la época de máxima expansión territorial del reino astur; Coimbra, Zamora y Toro asumirán el papel de fronteras del reino.

Del segundo recinto amurallado tenemos datos desde los tiempos de Alfonso IX, el soberano consolidó con la ayuda de las órdenes militares las conquistas realizadas al sur del Tajo. Una tercera muralla surgirá para dar amparo a los barrios periféricos de la ciudad.
Durante la época de las guerras napoleónicas se producen las últimas mejoras y ampliaciones de las murallas zamoranas.
Como ha ocurrido en demasiadas ocasiones a partir del siglo XIX parte de las murallas son derribadas en nombre del progreso (si alguien me explica hacia donde se progresa derribando una muralla histórica estaré encantado de escucharlo). Actualmente quedan, aproximadamente, la mitad de las murallas primitivas.
En la actualidad se sigue la ancestral política española de cerrar la cerca cuando ya se ha escapado el caballo, eso quiere decir que se trata de recuperar zonas de muralla ocultas a la vez que se restauran y acondicionan otras zonas.

Solamente un par de preguntas al consistorio zamorano: ¿Es necesario atornillar las señales de tráfico a la piedra de la muralla? ¿No se puede buscar otra solución menos agresiva con un monumento histórico?

Nota: Si no veis ninguna señal de tráfico en la imagen es porque el Photoshop hace milagros.

Montesquieu (Catalunya)


Actualmente el castillo de Montesquiu pertenece a la Diputación de Barcelona, que lo ha destinado a equipamientos públicos, así como lugar de exposiciones de actividades artísticas y conferencias. Una inteligente manera de dar funcionalidad a uno de nuestros castillos que de otra manera estarían condenados a la ruina y el olvido.

El castillo de Montesquiu se encuentra, sobre un pequeño promontorio, en la villa de homónimo nombre, en la comarca de Osona, en la provincia de Barcelona.

Originariamente nació como una “casa fuerte” para posteriormente convertirse en un castillo, o al menos denominarse así. Este tipo de evolución arquitectónica es bastante común a lo largo y ancho de Cataluña.

Junto con los castillos de Basora y Saderra formaban un férreo triángulo defensivo de la zona.

La familia Besora convirtió al castillo como su residencia en el siglo XIV. Uno de los miembros de la familia, Lluis Descatllar, durante el siglo XVII realizó la primera gran reforma de la residencia.

El castillo cambia de manos y pasa a la familia de Juncadella que a principios del siglo XIX realizan una nueva serie de obras de mejora del castillo

Nuevamente sufrió otra restauración entre los años 1917 y 1920. El castillo perteneció a la familia Juncadella hasta el año 1976. El problema es que con tanta restauración sobre la primera edificación llega un momento en que es imposible definir el estilo que tiene el castillo.

En el año 1986 fue inaugurado el Parque Comarcal del Castillo de Montesquiu.

Urquhart (Escocia)


Es imposible hablar del castillo de Urquhart sin mencionar el lago Ness, uno de los mas grandes de Escocia, se halla sobre una falla conocida como la Great Glen, que atraviesa Escocia de costa a costa desde Fort William a Inverness. Forma parte del canal Caledonian, se extiende hacia el noreste desde Fort Augustus hasta las cercanías de la ciudad de Inverness, a lo largo de aproximadamente 39 km. La anchura media del lago es de unos 2 km, y la profundidad máxima es de 230 m. Desagua por el río Ness, que desemboca en Moray Firth.

Por supuesto que estos no son más que datos puntuales, pero por lo que realmente el lago es famoso es por la leyenda del monstruo que supuestamente vive en sus aguas, lo que no ha sido probado.

San Columbano en el siglo VI fue el primero que vio al monstruo, se refirió a él como: “una bestia acuática”. Dice la leyenda que el monstruo salió a la superficie al ser molestado por un bote. Su presencia atemorizó a todo el mundo menos a San Columbano (que con ese nombre nada le podía ya dar miedo) que haciéndole la señal de la cruz le obligó de nuevo a volver a las oscuras profundidades. Ya en el siglo XVII los soldados del general Wade juraron que vieron a un monstruo salir de las aguas para volverse a sumergir después de unos minutos. Sea como fuere los encargados del Museo del Monstruo del Lago Ness, en el pueblo de Drumnacdrochit, son absolutamente felices por la leyenda. Ellos mismos aseguran que el fenómeno proporciona más de 80 puestos de trabajo directo en el pueblo (una manera como otra cualquiera para acabar con el paro local).

El castillo de Urquhart lo podemos encontrar en el pueblo de Drumnacdrochit (no me preguntéis el gentilicio que utilizan los habitantes de esa población porque lo desconozco y hasta lo temo). Sabemos que el castillo fue fundado en el siglo XII, durante el reinado de William the Lion (1165-1214), aunque es posible que el de aquel tiempo no fuera más que una fortificación de madera y algunos muros de piedra.

Alan Durward fue el primer Lord de Urquhart registrado, y él reconstruyó el castillo durante el reinado de Alexander II (1214-1249). A la muerte de Durward en el año 1268, el castillo y sus tierras pasaron al poder de Señores de Badenoch.

El castillo fue ocupado en 1296 por los ingleses que trataron de afianzar una guarnición en la zona pero fue recuperado rápidamente por los escoceses. En 1303 volvió a ser capturado por las tropas de Eduardo I de Inglaterra, en 1308 Robert de Bruce lo recuperó para los escoceses.

El rey Robert cedió el castillo a Sir Thomas Randolph, que posteriormente llego a ser el conde de Moray. En 1333 el castillo de Urquhart resistió ante la nueva invasión inglesa, incluso después de la derrota de los escoceses en la batalla de Halidon Hill.

En el año1395, MacLean de Lochbay fue guardián del castillo. Después de la muerte de James I en 1437, los MacDonald's intentaron sin éxito, tomar Urquhart. Regresaron en 1452, apoyando la rebelión de “Black Douglas” y confiscaron el castillo, obligando a la corona escocesa a reconocerlos como guardianes de la fortaleza.

La derrota de los rebeldes de ‘Black Douglas’ en 1458 permitió a los MacDonald's entrar en el tratado de Ardtornish-Westminster en 1461. Su intento era dividir el reino de escocia entre Eduardo IV y ‘Black Douglas’. Urquhart consecuentemente paso a manos de la corona, y en 1476 era posesión del duque de Huntly. Fue pasado a John Grant por James IV in 1509. Después de la muerte de James IV en 1513, en Flodden, el castillo fue tomado de nuevo por los MacDonald's de Lochalsh, pero retorno a la corona en 1516.

En 1545 los MacDonald's y sus aliados los Cameron de Lochiel, tomaron el castillo, y quemaron la hacienda del valle de Urquhart. El castillo fue desvalijado y sufrió fuertes daños en 1644, pero fue reconstruido en el año 1676.

En el año1689, una guarnición luchó 2 años contra los Jacobitas, los Jacobitas eran los partidarios de la Casa de Estuardo, su nombre procedía de Jacobo II de Inglaterra, destronado en 1688 por Guillermo de Orange. Durante unos años los jacobitas se dedicaron a planear conspiraciones de poca importancia con el fin de derrocar a la nueva dinastía protestante.

Para impedir que se usara como una base jacobita, Urquhart fue incendiado en el año 1691. Desde esa fecha sus ruinas se levantan silenciosas, junto al lago Ness. Hoy es un lugar de obligada parada turística.

Tossa de Mar (Catalunya)


Tossa de Mar es una hermosa villa (muy a pesar de los turistas) en la provincia de Girona. Una población de gran solera en la vieja Catalunya.

Fue romana, visigoda e incluso musulmana (de hecho una expedición salida de estas tierras saquearía Barcelona en el año 985). Una vez reconquistada se hizo urgente la creación de unas murallas que la defendieran de los musulmanes y de los piratas que trataban de asaltar las costas catalanas.

El conde Borrell de Barcelona hizo donación, en el año 966, de Tossa al Monasterio de Ripoll (produciéndose realmente en 1096). Ripoll está considerado como una de las más representativas construcciones de los albores del románico catalán.

En el año 1187 el abad de Ripoll concede la “carta de poblamiento”, indicando la exacta fundación del castillo. Hay una cosa curiosa de la carta, en ella se permitía vivir dentro o fuera de los muros con la condición de pagar un censo al monasterio de una gallina anual (nadie como la Iglesia para hacer negocios productivos)

Posteriormente hubo problemas por la posesión del castillo y la villa amurallada. Jaime II se enfrentó al Monasterio para recuperar ese territorio (sin mucho éxito, que todo hay que decirlo…). En 1345 fue otorgado a Pedro de Riera y sus descendientes, pasando después, hasta el siglo XIX, a la familia Falguera.

Las murallas forman un recinto poligonal que parten del castillo, en una altitud de unos cien metros. De esta manera el castillo protegía a la población en su cara sur y el mar en el resto. Dentro de sus muros puede encontrarse la antigua iglesia. La muralla forma pequeños entrantes y salientes adecuándose al terreno. Las torres de la muralla son todas circulares y están separadas entre si entre 35 y 40 metros. Las llamadas torres de Joanas como la del Reloj son mayores que las demás, tanto en grosor como en altura y se sitúan en los ángulos más débiles del perímetro.

Junto a la Torre del Reloj un portillo da paso a la plaza. La muralla existente tiene hoy en día una longitud aproximada de 430 metros y faltan más de 100 de su unión con el castillo. Toda la muralla es de sillarejo, (Sillarejo: Piedra labrada de una construcción, especialmente la que no atraviesa todo el grueso del muro y no tiene sino un paramento o dos cuando más.) y está almenada, teniendo cada almena rectangular una saetera. El camino de Ronda está en perfectas condiciones. Las Torres Mayores tienen una cornisa de matacanes (Matacán: Obra voladiza en lo alto de un muro, de una torre o de una puerta fortificada, con parapeto y con suelo aspillerado, para observar y hostilizar al enemigo) que las diferencian del resto.

En el interior del recinto podemos encontrar un barrio medieval típico, con casas góticas y los restos de la iglesia de San Vicente. Todas estas torres y murallas son el símbolo y la esencia de la Edad Media catalana.

Gracias a que Tossa no fue destruida en las diferentes guerras que ha librado Catalunya a través de su historia, bien contra Francia, contra España e incluso civiles, las murallas se han podido conservar perfectamente hasta nuestros días.

Fueron declaradas monumento nacional en 1931.


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Tiedra (Castilla y León)


Al sumergirnos en la historia nos encontramos, en demasiadas ocasiones, que la leyenda y la narración real se entremezclan siendo difícil saber donde acaba una y da comienzo la otra. La documentación de esta fortaleza nos dice que por aquí, por Tiedra (en la provincia de Valladolid), pasó el Cid en tiempos de Sancho II. Afirmarlo de una manera tajante puede resultar un craso error. Nuestros conocimientos del Cid son limitados y sus leyendas e historias se contradicen en más de una ocasión.

La parte más antigua de la fortaleza datan del 1200 pero, lo que conocemos hoy como castillo, es de finales del siglo XIII. La torre del homenaje fue mandada levantar por Alfonso de Meneses. Ya en pleno siglo XIV la fortaleza se vio reforzada con un foso y los muros de cierre con aspilleras.

Enrique II, el primer rey castellano de la Casa de Trastámara, lo donó a la familia Alburquerque, cuando desapareció la estirpe de los Meneses.

Juan II confiscó el castillo en 1430 y lo convirtió en prisión, allí el soberano encerró a sus oponentes a diestro y siniestro. Después de la batalla de Olmedo (el secuestro de Juan II por parte de los infantes de Aragón en 1443 hizo que se coaligaran las fuerzas políticas castellanas defensoras de la autoridad regia, las cuales vencieron en 1445 a la caballería de la aristocracia castellana y de los infantes en Olmedo) el rey lo cede a la casa de Osuna.

La estructura de la fortaleza es simple y austera, demasiado austera, muy de acorde con el espíritu castellano que tan bien ha reflejado Delibes en sus obras. El castillo es de planta cuadrada y doble muralla almenada. Lo que queda hoy en día, pues está en estado de medio abandono, no es más que una cerca cuadrada y una torre central (hay otra torre circular menor del siglo XV). Dos torreones custodian una de las puertas de acceso y del antiguo foso ya no queda ni el recuerdo.

Sería un detalle por parte de las autoridades (el castillo pertenece al Ayuntamiento) que se tomaran la molestia, siempre que no sea demasiado pedir, de tratar de arreglar la fortaleza. Caso que no sean capaces de trazar un operativo con este fin, estoy seguro que en la Junta de Castilla y León habrá gente capaz de hacerlo.

martes, agosto 29, 2006

La Torre Wallace (Escocia)


El monumento a Wallace, el llamado Nacional Wallace Monument, es una impresionante y solitaria torre construida en un monte a unos cinco kilómetros del castillo de Stirling, si tenéis tiempo y ganas os aconsejo un paseo a pie desde la fortaleza a la torre.

William Wallace es un héroe nacional escocés. Parece ser que su historia de rebeldía arranca tras una pelea contra un inglés al que mató en condiciones no aclaradas hasta nuestros días (lo que motivó que los ingleses comenzaran a perseguirlo)

Sabemos que en su “carrera” tenemos que añadir el ataque y captura de varias guarniciones inglesas y su rechazo total al tratado que los nobles escoceses habían firmado en 1297, un tratado por el que Escocia se sometía a Inglaterra, presentando batalla al invasor.

El 11 de septiembre de 1297 las tropas británicas sufrieron una severa derrota en Stirling, exactamente junto al puente. (Ojo, el que hay hoy en día, de piedra, no es el antiguo que era de madera). Después de esta victoria Wallace fue elegido para el cargo de regente.

En 1298 el propio rey inglés, Eduardo I comandó un gran ejército que invadió Escocia, se enfrentó a las tropas de Wallace y las derrotó en la batalla de Falkirk. Wallace tuvo que ocultarse y escapar posteriormente a Francia. A su regreso a Escocia fue capturado por el caballero escocés sir John de Menteith. Fue conducido a Londres, juzgado por traición y ejecutado.

El oscarizado Mel Gibson dirigió y protagonizó, en 1995, el filme Braveheart, que aunque es una obra muy épica e incluso agradable de mirar tiene muy poco que ver, y eso siendo optimista, con la auténtica figura de Wallace.

La torre está construida a 300 pies sobre Abbey Craig, tiene 220 pies y es el homenaje a siete batallas libradas contra los ingleses. La torre fue erigida por suscripción pública (y eso en Escocia es todo un reto) y abierta en 1869, puede ser visitada por el público (consultar los horarios antes, sobre todo si vais a ir andando, que no es cuestión de llegar y encontrársela cerrada), pudiéndose contemplar en los diferentes pisos diferentes momentos de la lucha por la independencia de Escocia y de la vida de Wallace.

La Bastilla (Francia)


La Bastilla fue construida hacia el año 1370, en un principio debía formar parte de las fortificaciones del muro oriental de la ciudad de París, pero más tarde se convirtió en un auténtico reducto defensivo. En 1553 había adquirido su configuración definitiva. Cumplió su misión de ciudadela militar hasta el mandato de Richelieu (si, el malvado cardenal de “Los Tres Mosqueteros”), cuando fue transformada en prisión, convirtiéndose en símbolo del absolutismo. Todo ciudadano, de cualquier clase o profesión, que cayera en desgracia ante la corte era arrestado bajo un mandato judicial secreto, conocido como lettres-de-cachet y encarcelado indefinidamente en la Bastilla por orden real, sin que mediara acusación o juicio.
Si vais a ir a París no os volváis locos buscado esta fortaleza porque ya no existe. Repasemos los últimos momentos del fortín, debemos trasladarnos a la inquietante época de la Revolución Francesa (1789), a mitad de camino entre la libertad y el terror.
La situación entre el pueblo parisino era de agitación, agitación agravada por la posición del rey Luís XVI. La grave crisis económica había motivado que se reunieran los Estados Generales. Los notables del reino estaban en contra de que se les subieran los impuestos, idea primitiva por la que el rey los había mandado llamar, así que el soberano exilió al Parlamento a Troyes.
En mayo de 1788 otro Parlamento renovó la petición de convocar los Estados Generales y propuso que estos controlaran a la monarquía. Los notables del Delfinato (una región histórica del norte de Francia) convocaron los Estados sin esperar a que lo hiciera el rey, al tiempo que estallaban diferentes revueltas en Francia debido a las malas cosechas. Finalmente el soberano, tratando evitar que los levantamientos se multiplicasen, convocó los Estados Generales.
La situación se tornó en calma tensa, tensa pero esperanzada. Los nobles y el clero, como siempre, esperaban defender sus privilegios, la burguesía esperaba conseguir algunos beneficios y el pueblo se conformaba con exponer sus quejas al soberano.
Para lograr sus objetivos el rey pensó en utilizar al Tercer Estado (los representantes del pueblo), para lo cual había duplicado el número de los diputados de éste. En general, los representantes del pueblo estaban a favor de una reforma, no por apoyar al monarca sino porque si pagaba más la nobleza y el clero ellos tenían la esperanza de pagar menos.
El primer día de reunión nadie se puso de acuerdo en nada, todos pretendieron que sus sugerencias fueran inmediatamente estudiadas en la Cámara. Fue el momento en que los nobles, deseosos de protegerse de los caprichos del soberano, lanzaron la ideas de redactar una Constitución que delimitara el poder del rey.
Aquello no era lo que el monarca pretendía, equivocándose de pleno en su reacción, pues en lugar de disolver los Estados Generales trató de boicotear la Constitución. La reacción fue clara, los diputados proclamaron que los allí reunidos eran la Asamblea Nacional (acto revolucionario que reconocía la superioridad de la nación sobre el rey).
Luís XVI estuvo de nuevo torpe y ordenó cerrar la sala donde se reunían los diputados. Los diputados se reunieron entonces en otra sala, llamada del Juego de Pelota, y siguieron redactando una Constitución. El monarca se vio obligado a ceder, lo que parecía un triunfo de una revolución moderada.
Pero los absolutistas no ceden el poder así como así. Así el soberano ordenó, en otro despropósito, que se concentraran tropas en París para demostrar a la Asamblea Nacional quien era el que mandaba. El temor alcanzó a toda la ciudad, la mezcla de odio y miedo levantó al pueblo. Comenzó la Revolución Francesa.
Los ciudadanos asaltaron Los Inválidos, donde estaba acantonado el destacamento de artillería. Los soldados no opusieron resistencia y permitieron que la masa se apoderara de 32.000 fusiles. El pueblo ya tenía armas, ahora necesitaba la pólvora para hacerlas funcionar.
La pólvora se guardaba en La Bastilla.
La fortaleza solamente estaba defendida por 82 soldados inválidos, reforzados por 30 mercenarios suizos. En un principio el gobernador del fortín trató de calmar a la muchedumbre pero, al no conseguirlo, ordenó que se abriera fuego contra ella. Cientos de personas fueron abatidas. Los amotinados respondieron trayendo cuatro cañones de Los Inválidos y atacando con artillería a la fortaleza. Tras un breve combate, el gobernador ordenó rendir el fortín.
Dos días después comenzó la destrucción de esta fortaleza en medio del júbilo popular. Su emplazamiento está ocupado actualmente por una plaza pública denominada la Plaza de la Bastilla. El Día de La Bastilla es la fiesta nacional de Francia, en la que cada 14 de julio se conmemora el comienzo de la Revolución Francesa.
Los franceses, que tras la Revolución, se las prometían muy felices pensando que habían acabado con la monarquía de una forma definitiva, no podían sospechar que se les venía encima, ya no un rey, sino un emperador apellidado Bonaparte.
Pero esa es otra historia.

viernes, agosto 25, 2006

Benavente (Castilla y León)


En esta ocasión vamos a hablar de, más que de un castillo, de un palacete. Nos referimos al castillo de Benavente, en la provincia de Zamora.
Parece ser que el castillo está cimentado sobre otra construcción anterior (posiblemente otro castillo de la Alta Edad Media), desgraciadamente no quedan restos de la primitiva edificación, esa es la razón por la que no nos extendamos más. Este, llamémosle, segundo castillo es de principios del siglo XV.
Desgraciadamente (y para variar…) el castillo fue destruido casi por completo durante la Guerra de la Independencia, en 1808, por el enfrentamiento entre las tropas francesas, comandadas por el mariscal Lefévre, y el ejército inglés, que en ese momento era aliado de España. (¿Alguien se ha preguntado alguna vez cuan grande sería el patrimonio artístico del Estado Español si no hubieran habido las guerras perpetuas que han castigado al país?) La Torre del Caracol (una joya) es lo único que queda del antiguo castillo del siglo XVI.
El castillo de Benavente fue edificado por orden de don Alonso Pimentel, quinto conde de la villa. Gracias a la descripción que hizo de él Jeronimus Münzer nos podemos hacer una idea de lo que fue en su día. Abandonado al olvido durante muchos años, después de haber sido destruido en la guerra contra los franceses, en la actualidad se encuentra reformado (el encargado de la obra realizó una interpretación muy libre de lo que en su día fue el castillo) y ha sido adaptado a su nueva función hotelera de Parador Nacional de Turismo.
Los ángulos de la fortaleza han sido reconstruidos con unas sobresalientes garitas que le dan al palacio un aspecto lejanamente militar. La torre consta de tres plantas, la primera de forma octogonal en su techado a base de trompas, la segunda y la tercera tienen poca altura y sus aposentos son redondos.
Poco nos ha quedado del que fue considerado en su época como uno de los castillos más hermosos del país.

jueves, agosto 24, 2006

Montjuic (Catalunya)


Suele ocurrir con demasiada frecuencia que existe un edificio en la ciudad que no es del agrado de sus habitantes. Posiblemente sería demasiado exagerado argumentar que los barceloneses sienten por el castillo de Montjuic una repulsa especial, lo que está claro es que no hay una gran sensación de amor, así que la mejor manera de definir la relación es como indiferencia. La historia de la fortaleza nos mostrará las razones para ese desencuentro.

Para comenzar, y ya comenzamos mal, tendremos que señalar que Montjuic ha sido desde tiempos inmemoriales una montaña impopular debido a su función de necrópolis. Hoy en día sigue albergando el cementerio más importante de la ciudad. La procedencia de su nombre nos lleva otra vez a discusiones bizantinas porque, mientras para unos es una derivación de “Monte judío” (por la ubicación de un cementerio judío), para otros lo es de “Monte de Júpiter” (por la ubicación de un templete dedicado a este dios romano). En fin, como no quedan rastros ni del cementerio ni del templo la cosa puede extenderse todo lo que queramos, vamos, que el que no discute es porque no quiere.

Parece ser que la primera construcción con la que contó la montaña fue una atalaya medieval destinada a informar mediante señales de la proximidad de todo navío. La Torre tenía una guarnición permanente mantenida por el “Consell de Cent” (el “Consejo de Ciento” era una asamblea consultiva del gobierno municipal de Barcelona que aconsejaba en los casos referentes a la utilidad y defensa de la ciudad, su territorio y más tarde, de sus posesiones. Aunque en un principio contaba con más integrantes desde 1258 se limita a cien personas, de donde toma su nombre)

Desde 1462 a 1472 se produce la llamada “Guerra contra Juan II”, en donde el castillo tuvo una notable participación, esta guerra fue un conflicto civil que se produjo en Cataluña como consecuencia de la crisis económica que atravesaba el territorio acentuada desde que el Compromiso de Caspe imponía un rey castellano a la corona aragonesa. La entrada de Juan II en Cataluña rompía uno de los puntos principales del Tratado de Vilafranca (aceptado por las partes), donde claramente se especificaba que el rey no podía pisar territorio catalán. Al no respetar el soberano la ley fue declarado “enemigo público” y desposeído de su poder en Cataluña, lo que motivo el inicio del conflicto.

El castillo, ahora ya reedificado y en forma de cuadrilátero (aunque no concluido), también tuvo su parte en la historia durante la llamada “Guerra dels Segadors” (1642-52), un intento secesionista catalán contra la monarquía hispánica de los Austria (específicamente de Felipe IV) a causa, principalmente, de las pretensiones fiscales que esta esgrimía. Esta fortificación rechazó el asalto que dieron las tropas españolas del Marqués de los Vélez el 26 de enero de 1641.

Desde el año 1694 el castillo tiene una gran ampliación, ocupando la parte llana de la cumbre de la montaña. La edificación que existía primitivamente quedó integrada como reducto interior. El castillo presentaba dos frentes defensivos, uno hacia tierra y otro hacia el mar.

Comenzada la Guerra de Sucesión, el castillo tendrá un fuerte valor militar. En 1705 la fortaleza pasa a manos del pretendiente de la corona de los Austria, pretendiente que era apoyado por los catalanes. El 25 de abril de 1706 es recuperado por las tropas españolas de Felipe V, que lo pierden el siguiente 12 de mayo, no volviendo a su poder hasta el 12 de septiembre de 1714, un día después de la caída de Barcelona.

En 1751 Juan Martín Cermeño (ingeniero militar) hizo derruir el antiguo fortín de 1640 y se comienzan las obras de lo que deben ser un conjunto de fortificaciones, se dotará al conjunto de servicios y cisternas, una de ellas de agua potable; todo ello ajustado a los sistemas de defensa concebidos por Vauban. En 1799 queda finalizada la obra, tomando el castillo el aspecto que mantiene hoy en día. Además, fue artillado con unos 120 cañones. Su forma es la clásica estrellada con diferentes fosos y fortines a prueba de cualquier ataque. Al cruzar la puerta principal hay dos rampas en forma de V que llevan a la explanada principal, donde hoy en día pueden contemplarse algunos cañones que en su tiempo defendieron la fortaleza.

El día 29 de Febrero de 1808 un cuerpo de tropas imperiales napoleónicas al mando del Coronel Floresti subió a la montaña para adueñarse pacíficamente del castillo, éste fue rendido sin pegar un solo tiro.

En 1842 comienza su leyenda negra, leyenda que se extenderá hasta la actualidad, durante la Regencia de Espartero, la Ciudad de Barcelona fue bombardeada desde este Castillo y hasta el mismísimo general Prim lo hizo un año después. La ciudad es castigada de esta forma cada vez que había desordenes durante las revoluciones burguesas y obreras del siglo XIX. Hasta hace unos años existía en Barcelona una calle llamada “Conde del Asalto” que recordaba los bombardeos del siglo XIX, con el regreso de la democracia el Ayuntamiento decidió eliminar dicho nombre.

Para acabar de arreglarlo, el castillo de Monjuic se convierte en prisión y lugar de fusilamientos después de la Guerra Civil. En la vecina cantera llamada El Fossar de la Pedrera (que ha dado gran parte de la piedra de los edificios de Barcelona durante su historia) reposan los restos (desde 1985) de Lluis Companys i Jover, Presidente de la Generalitat de Catalunya, capturado por las tropas de Hitler en Francia y extraditado a España, donde fue fusilado el 15 de octubre de 1940, después de una parodia de Consejo de Guerra.

El 6 de Mayo de 1960 el castillo es devuelto a la ciudad, y tras tres años de obras se abre como museo.

Actualmente el futuro del castillo es incierto, algunos sectores políticos han llegado a pedir incluso su demolición, aunque el resto de las fuerzas políticas toman una actitud indiferente hacia el tema, la misma indiferencia con el que los barceloneses observan el castillo cada vez que miran hacia la montaña de Montjuic.

Mula (Murcia)


Como es normal y cotidiano por estos lugares, Mula, en Murcia, debe su nacimiento a los musulmanes que invadieron la península ibérica (su llegada fue en el 711 y la Reconquista concluyó en 1492).

La región de Tadmir nace después de que Teodomiro capitulase delante del general musulmán Abd Al-Aziz, Mula se convierte en una de las siete localidades que la integran.

La primera muralla fortificada nació cuando la dinastía de los Omeya era la dominante (El centro de poder Omeya y la sede del califato era Siria, y su corte estuvo centrada en Damasco. El califa Omeya más conocido probablemente sea Abd al-Malik (685-705), que construyó la mezquita de la Roca de Jerusalén, emitió la primera moneda musulmana e inauguró la utilización del árabe como lengua oficial de la administración.)

En el año 1243 la villa es tomada por Alfonso X. El valor de la población, gracias a su proximidad a los reinos taifas es importantísima (convirtiéndose durante algún tiempo en un enclave fronterizo). Con la toma de Granada la vida de la comarca entra en un periodo de tranquilidad y sus construcciones militares, en crisis.

De aquellas épocas de gloria (en ocasiones dudosa y en otras claramente del enemigo, que no solamente los árabes perdían batallas), y de lucha que fue la Reconquista, aún puede verse parte de la muralla árabe (con algún viejo torreón despistado).

Destaca el Castillo de los Vélez (la población pasó al marquesado de esta familia después de ser tomada por los cristianos), mandado construir en el siglo XVI por Pedro Fajardo y en el que se puede ver una gran influencia renacentista (varios ornamentos fueron construidos por artistas italianos). Por lo tanto, estamos hablando más de un palacio con forma de castillo que de una fortaleza propiamente dicha.

Su estado de conservación, como puede apreciarse en las fotografías, es realmente bueno y su visita, esa es obligada.

viernes, agosto 18, 2006

Monzón (Aragón)


Sabemos que, como en otras muchas ocasiones, el castillo de Monzón se alza sobre los restos de una antigua fortificación musulmana llamada “Monçones” (de donde proviene Monzón) y que ésta antes, a su vez, sustituyó a un asentamiento romano (la historia como constante nos enseña que en cuanto te descuidas siempre hay alguien dispuesto a levantarte la silla). Pues bien, esta es la razón por lo que en la fortaleza vamos a poder encontrar restos romanos, árabes y cristianos y por lo que, a su vez, resulta un tanto complicado dar una fecha exacta del inicio de su construcción.
El castillo se encuentra en una elevación, a unos 130 metros dominando el río Cinca. Lo protege un foso de unos 3 metros de profundidad y accedemos al fortín por un puente levadizo. Como suele ocurrir muy a menudo el castillo es en realidad una serie de edificaciones, entre las que destaca la capilla (que funcionó también como torreón defensivo).
La torre del homenaje, de planta cuadrada, esta construida a base de cantos rodados formando una “espina de pez”, este era un tipo de construcción muy normal entre los romanos, lo cual nos lleva a no poder datar exactamente su construcción, aunque podemos descartar que se hiciera durante la época en que la Orden del Temple ocupó la fortificación.
Destaca la Torre de Jaime I (allí residió el monarca en su infancia) por su forma trapezoidal y también la Torre de las Dependencias, en la que destaca una salida de humos proveniente de la cocina.
Fue el rey catalano-aragonés Pedro I quien lo reconquistó en el año 1089 y repobló su villa. Hizo lo mismo con diversas localidades del valle del Cinca, de esta manera completó el dominio cristiano de la zona prepirenaica..
El castillo pasó a la Orden del Temple cunado se lo donó Alfonso VII, el Batallador. Este soberano había luchado fieramente contra los musulmanes en la zona de Aragón (que culminó con la toma de Zaragoza en el año 1118). En sus últimos años reanudó la ofensiva contra los musulmanes, pero fue derrotado y muerto en Fraga. Al no tener herederos, legó sus reinos a las órdenes militares del Sepulcro, el Temple y el Hospital.
Aquí vivió, algunos años de su infancia, Jaime I el Conquistador, pues por voluntad materna debía ser educado por los templarios. En este punto, como en otros muchos, los historiadores discrepan; para unos Jaime fue prisionero de los templarios, para otros los caballeros de la Orden fueron sus educadores. La falta de documentos que prueben lo uno o lo otro nos condena a seguir escuchando a todo el que se apunte a formular una teoría. Cosas de la historia…
En el año 1306, el soberano catalano-aragonés, Jaime II atacó el castillo con el objetivo de expulsar a la Orden de la fortaleza. Los templarios habían amasar una considerable fortuna desarrollando un eficaz sistema bancario, esto provocó que, tanto otras ordenes religiosas, como los soberanos de Europa clavaran su atención en sus riquezas. El rey francés Felipe IV el Hermoso convenció al Papa Clemente para que suprimiera la Orden acusándola de sacrílega y de practicar actos satánicos. La Orden fue suprimida en 1312 por el papa, y sus propiedades repartidas.
El castillo ha sido, además, punto de reunión de las Cortes, donde se han firmado Tratados de Paz o se han planificado guerras. Sabemos que Felipe II, cuando debía de reunirse con los aragoneses era frecuentemente emplazado en Monzón. El rey odiaba ese castillo por la climatología de la zona y como los aragoneses lo sabían era donde lo convocaban. De esta manera pretendían evitar largas conversaciones donde el soberano tratara de recaudar el máximo dinero de sus súbditos de Aragón.
Durante la Guerra de la Independencia el castillo fue ocupado por los franceses, ocupación que duró hasta que en el año 1814 fue sitiado por las tropas del general Mina y tras un largo asedio reconquistado por el ejército español.
Su último momento militar fue durante la Guerra Civil Española, tras el conflicto comenzó su restauración y posteriormente fue declarado Monumento Nacional.

Loarre (Aragón)


La de asentamientos romanos que nos hemos cargado construyendo castillos encima suyo. Esto de por si ya sería triste, pero se torna patético cuando en muchos casos, demasiados apuntaría yo, el castillo se encuentra en pésimo estado de conservación, o en ocasiones ni se encuentra. Afortunadamente este no es el caso.

El castillo-iglesia románico de Loarre, en la provincia de Huesca (a unos 30 kilómetros de su capital), se levanta sobre unas ruinas romanas relativamente bien conservadas.
Es sin duda el más importante de los castillos aragoneses. Su construcción comenzó en el año 1015, en los tiempos de Sancho III, el Mayor de Navarra (o, para ser más exactos, de Pamplona). ¿Y que pintaba el soberano navarro construyendo castillos en Aragón? Pues la respuesta es sencilla; Sancho era también, entre otros títulos que ostentaba, conde de Aragón (1000-1035). La fundación y posterior importancia de este castillo se debe a que se convirtió en baluarte fronterizo contra el reino musulmán de Zaragoza.

El recinto fortificado es de unos 2.200 metros cuadrados de planta irregular, y es realmente, más que un solo castillo, un conjunto de fortificaciones construidas en dos etapas a lo largo del siglo XI. Todo el bloque de construcciones que forman la fortaleza esta realizado en piedra de mampostería, sin trabajar.Entre los restos de la primera etapa se encuentra la llamada Torre de la Reina, majestuosamente elevada en planta rectangular. La segunda fase, durante el reinado de Pedro I, se caracteriza por el apogeo del carácter religioso a costa del militar. La iglesia, terminada en 1096 (fecha de la conquista de Huesca), es un magnífico ejemplo del pleno románico. El desnivel del promontorio y sus reminiscencias militares provocan una esbelta fachada, organizada en dos pisos.
Aunque pueda parecer difícil de creer por su localización (sobre un cerro) y apariencia; su férrea torre del homenaje almenada, sus pétreos muros defensivos (de algo más de dos metros de espesor), sus torres circulares de defensa y su muralla, fue conquistado por los musulmanes sin demasiadas dificultades. El recinto fue recuperado por Sancho Ramirez I, rey de Navarra y Aragón e impulsador del avance cristiano hacía el sur.
El castillo de Loarre perdió su importancia estratégica con la expansión del reino cristiano unificado de Aragón y Navarra. Reducido a lugar de culto, dependiente de la iglesia de Montearagón, entró en decadencia a lo largo del siglo XII, coincidiendo con las conquistas de Alfonso I el Batallador.
Olvidado de la historia, convertido en refugio de pastores y abandonado a su suerte las cosas cambiaron cuando en el año 1913, dos arquitectos lo restauraron devolviéndole la gloria de tiempos pasados. En etapas posteriores la fortaleza ha sufrido nuevas restauraciones que han conseguido mantener ese impulso revitalizador.

Si lo queréis contemplar sin salir de casa, cosa que en el fondo no os recomiendo porque es mucho más impresionante al natural, basta con ver la película EL REINO DE LOS CIELOS. La fortaleza que recorta el horizonte al principio y fin del film es Loarre.

Edimburgo (Escocia)


Edimburgo es la capital de Escocia, algunos la llaman la “Atenas del Norte” ya que sobre una de las colinas que domina la ciudad hay algo que recuerda a una acrópolis griega (inconclusa) y porque las columnas corintias predominan en alguno de los edificios más importantes de la ciudad.

El actual castillo de Edimburgo está situado, como su antecesor, en la cima de lo que antes era un volcán apagado y la primitiva fortificación es la que dio nombre a la ciudad, que procede de la palabra gaélica “Din Eidyn”, que quiere decir fortaleza.

Tenemos muy pocos datos de la fortificación en sus comienzos. Sabemos que en el siglo VI ya existía pero poco más.

La guerra por la independencia de Escocia va a contemplar como el castillo cambiaba constantemente de manos entre los invasores ingleses y los escoceses.

En el año 1313 los escoceses, cansados y aburridos ya de tanto cambio de manos, deciden demoler el castillo para tratar de evitar que vuelva a caer en manos inglesas.
Tras la muerte de Bruce (1329) y el acceso al trono de su hijo, aún niño, David II, Escocia fue escenario de luchas casi continuas. Eduardo III había reavivado la lucha para que Escocia se convirtiera en un reino vasallo. En 1332 Eduardo de Baliol se coronó rey de Escocia.
En el año 1337, el rey inglés Eduardo III, al verse implicado en la guerra de los Cien Años, abandonó a Baliol y descuidó sus posesiones escocesas; ya en el año 1341 los escoceses habían liberado buena parte de las zonas conquistadas, entre ellas la ciudad de Edimburgo. En 1346 David II, en alianza con Francia, invadió el norte de Inglaterra, pero fue derrotado y hecho prisionero. Los ingleses volvieron a ocupar gran parte del sur de Escocia.
En 1356 cuando el Rey David II regresó a Escocia de su cautiverio ordenó la construcción de un castillo en Edimburgo, este debía de ser un bastión defensivo e inexpugnable.

Robert II, sucesor de David II, continuó con los trabajos de construcción de la fortaleza mientras que la guerra con Inglaterra continuaba devastando el país.

Posteriores monarcas fueron ampliaron el castillo y su conjunto.

Ya en el siglo XVI, el rey James IV acabó la construcción de una Gran Sala a la vez que ordenó la construcción de varias zonas de la fortaleza dándolas la forma que hoy conocemos. James IV será el que propiciará que el castillo adquiera una gran importancia porque prácticamente se convierte en la sede del gobierno.

En el año 1544 los ingleses tratan de conquistar, sin éxito, la fortificación. Este hecho propiciará que se aumenten las defensas, especialmente las artilleras.
En el año 1566 la reina María eligió el castillo de Edimburgo para dar a luz a su hijo. María, católica leal y presunta heredera de la Corona inglesa, se convirtió en la principal figura de la Contrarreforma en Escocia y, más tarde, en Inglaterra. Esto provocó una guerra civil en Escocia entre católicos y protestantes. Las tropas de la reina trataron de tomar el castillo de Edimburgo pero fracasaron, aunque destruyeron una gran parte de su configuración, lo que propicio una seguida reestructuración de la fortaleza. Finalmente en el año 1567, después de la derrota de sus tropas, María tuvo que abdicar en favor de su hijo, Jacobo VI. Encarcelada en Escocia, huyó después a Inglaterra donde se convirtió en cautiva de Isabel I
Jacobo VI estableció una alianza militar con Isabel de Inglaterra. Posteriormente, se negó a interceder en favor de su madre, que fue ejecutada en Inglaterra en 1587. A la muerte de Isabel, en marzo de 1603, Jacobo VI, su sucesor más próximo, heredó la Corona de Inglaterra como Jacobo I Estuardo de Inglaterra.

Sobre el año 1650 se comenzó la construcción del foso que domina la parte frontal del castillo a la vez que se incorporaban nuevos sistemas defensivos a la fortaleza.

En 1774 el castillo tuvo su último momento de gloria cuando las tropas del príncipe Charles fracasaron en su intento de tomar el fortín.

En 1796 se construyeron barracones para acuartelar a las tropas que se preparaban para luchar en las guerras con Francia.

En el siglo XIX comenzaron una serie de obras de restauración de la fortaleza, obras que se han ido extendiendo hasta la segunda parte del siglo XX. Actualmente es un lugar de visita turística obligada. Entre sus muros pueden encontrarse: un museo militar, las joyas de la familia real escocesa y un memorial dedicado a los soldados escoceses muertos en diferentes guerras.

Peyrepertuse (Francia)


Volvemos de nuevo a Francia, al llamado País Cátaro, allí donde se desarrolló esa “herejía” medieval que propició toda una cruzada para eliminarla. Muy cerca de la frontera con Catalunya.

En una inmensa barrera rocosa, cuyo cota culminante se eleva a unos 800 metros de altura se encuentra el castillo de Peyrepertuse. Si la vista desde la falda de la montaña es impresionante, las vistas que pueden contemplarse desde la fortaleza solamente pueden ser comentadas estando allí.

Frente a la puerta de entrada, protegida por un paso, se levantan muy bien restaurados los restos del castillo primitivo y de la capilla, edificada en 1115, de Santa María. En el centro podemos encontrar una explanada dominada por los restos del castillo de St Jordy ordenado construir en el año 1242 por Luis IX, conocido por “El Santo” y llamado popularmente “San Luis”. Un centenar de escalones tallados en la roca se denominan “la escalera de San Luis”.

En el siglo IX Peyrepertuse pertenece al conde de Besalu. Dos siglos más tarde pasa a los condes de Barcelona. Durante los tiempos de la cruzada contra los Albigenses el castillo tiene poca importancia, las tropas que lo tomaron tan solo necesitaron un sitio de tres días para hacerlo.

El tratado de Corbeil que determina la frontera entre Cataluña y Francia otorga esta zona al rey francés, que lo rearma y coloca una guarnición permanente.

Desde el siglo XV comienza su decadencia.

jueves, agosto 17, 2006

La Torre de Londres (Inglaterra)


Sabemos que allá por el año 200 la antigua Londinium (actual Londres) era una de las ciudades más prósperas del Imperio Romano. Para protegerla, la rodearon de una muralla de la que, realmente, hoy queda muy poco que ver. Cuando los romanos se marcharon la muralla siguió siendo un fuerte bastión para la defensa de la ciudad frente a los enemigos. Sin embargo en el año 1066 cayó tras el sitio de Guillermo el Conquistador.

Diez años después de la caída de Londres Guillermo ordena construir una torre fortificada (la llamada “Torre Blanca” pues fue construida con piedra caliza de Kent y piedra de Caen. Además, posteriormente, Enrique III ordenó que se encalara).
De esta manera la Torre se convertiría en la construcción más antigua del complejo que forma la llamada “Torre de Londres”. Christopher Wren agrandó los ventanales normandos en el siglo XVII, pero el interior ha conservado gran parte de su carácter normando original.

Con Enrique III, hijo y sucesor del rey Juan Sin Tierra y miembro de la Casa de Anjou, la Torre se convirtió en residencia real.

Con Enrique VIII la Torre fue reconstruida a la vez que se comenzó la edificación de Queen´s Houses.

Un nuevo remodelado sufrió el edificio en 1533 para la coronación de Ana Bolena, la llamada “Reina de los mil días”, que fue la segunda mujer de Enrique VIII. En 1527 Enrique anunció su deseo de divorciarse de su primera esposa, alegando que la dispensa papal que hizo posible su matrimonio era nula. El principal motivo del divorcio era que Catalina no le había dado un heredero varón. Su único descendiente era María, más tarde María I de Inglaterra. Además, Enrique estaba enamorado de Ana Bolena, una joven y bella dama de honor de la reina, de la que esperaba el tan deseado hijo varón.

Pero además de ser residencia real la Torre de Londres fue la prisión del Estado, lugar donde estuvieron recluidas numerosas personas ilustres (Thomas Moro y John Fisher fueron detenidos y ejecutados por negarse a firmar el Acta de Supremacía (1534) que sometía a la Iglesia de Inglaterra a la autoridad real). Desde poetas (Geoffrey Chaucer, el autor de los “Cuentos de Canterbury”), reinas de Inglaterra (Ana Bolena, que el 2 de mayo de 1536, Ana fue encarcelada, y posteriormente ejecutada, en la Torre de Londres, acusada de mantener relaciones con su propio hermano así como con otros tres caballeros de la cámara privada y con un músico de la corte, y de conspirar con estos hombres contra la vida del rey y Catherine Howard acusada de conducta inmoral por haber mantenido relaciones sexuales antes de su matrimonio, y de adulterio una vez casada con el monarca. Dos de sus supuestos amantes fueron decapitados en el mes de diciembre y el Parlamento aprobó un proyecto de ley sobre extinción de derechos individuales en contra de ella. El 13 de febrero de 1542 fue decapitada en la Torre de Londres, ambas fueron la segunda y quinta esposa de Enrique VIII respectivamente), hasta personajes como Rudolf Hess (lugarteniente de Hitler que llegó en paracaídas a Escocia) han habitado la prisión.

Como todo edificio que se precie la Torre de Londres tiene sus fantasmas privados. En 1483 Ricardo de Gloucester, futuro Ricardo III, ordeno asesinar a sus sobrinos, el príncipe Eduardo V y al Duque de York, hijos de Eduardo IV, en una torre que más tarde se denominó “The bloody tower” (la Torre Sangrienta). Desde entonces corre la leyenda que en ocasiones es posible ver el fantasma de los dos pequeños (curiosamente se descubrieron los esqueletos de dos niños debajo de las escaleras que conducen a la capilla de San Juan, en 1674). Para saber un poco más del tema os aconsejo que os leáis “Ricardo III” de Shakespeare.

Los alabarderos son los guardias más populares de la Torre. Los Yeomen Wardens (creados hacia 1485) son más comúnmente llamados “Beefeaters”. Beefeater significa “comedor de carne de buey”, cosa que no tiene demasiado sentido para los que eran los guardianes personales del soberano, pero realmente parece que su nombre proviene de una degeneración de la palabra francesa “buffetier”, es decir, guardián del buffet real. De esta manera la cosa parece tener un poco más de lógica.

No os perdáis la llamada “Ceremonia de las Llaves”. Desde hace unos 700 años la fortaleza se cierra con llave a diario. Esta ceremonia, especialmente realizada en la actualidad para los ojos de los turistas, en donde cinco Beefeaters ataviados del más esplendoroso de los coloridos se dedican a cerrar la fortaleza en una ceremonia que nos traslada a siglos pasados.

Como puede verse en la foto La Torre de Londres es realmente un complejo. Actualmente podemos encontrar en la misma una serie de museos y colecciones que son realmente interesantes. Allí está el Museo Heráldico que recoge la historia de los diferentes escudos de armas, El Cuartel de Waterloo que alberga la Oriental Gallery, donde podremos encontrar una interesante colección de armas de Oriente y África del Norte. Y, por supuesto, las joyas de la Corona Británica, una colección de coronas, cetros y demás útiles de la monarquía (no os perdáis el diamante que se encuentra en la Corona de la Reina Isabel, el conocido “Montaña de Luz”) que harán felices a los amantes de ese sistema de gobierno.
El lienzo de muralla exterior tiene seis torres y dos portones y estaba rodeado por un foso relleno de agua del Támesis pero, desde 1843 ha permanecido seco. La Torre es célebre por sus grandes cuervos. Dice la leyenda que el día que estos se marchen supondrá el momento de la caída de la realeza británica.
Si queréis encontrar más información sobre la época de Enrique VIII, Ana Bolena, Thomas Moro y la “Torre” funcionando como prisión, os recomiendo que, o bien leáis el libro: “A man for all seasons” de Robert Bolt o bien veáis la película “Un hombre para la eternidad”, con un elenco de estrellas británicas entre las que podemos destacar: Paul Scofield, en el papel de Thomas Moro (y que ganó el Oscar al Mejor actor por su interpretación), Robert Shaw, en una genial recreación de Enrique VIII y si sois perspicaces, que se que lo sois, encontrareis a un jovencísimo John Hurt en el reparto. No os arrepentiréis…

Stirling (Escocia)


No hay ninguna duda en que el castillo de Stirling representa más que ningún otro la resistencia medieval escocesa frente al invasor inglés. Durante la Guerra de la Independencia, fue constantemente atacado por ambos bandos, de tal suerte sus edificios eran construidos, destruidos y reconstruidos una vez tras otra. En 1296 fue tomado por Eduardo I de Inglaterra. Un año después, Wallace lo recuperó (Con soldados reclutados en toda la nación, Wallace derrotó a las tropas inglesas en Stirling en el mes de septiembre, y restauró la monarquía escocesa), aunque posteriormente lo perdió, en el año 1298[1]. Tan solo un año después los escoceses volvieron a tomarlo, manteniéndolo hasta 1304. En ese año Eduardo I de Inglaterra lo sitió y tras duros enfrentamientos logró tomarlo. Los ingleses dominaron el castillo durante 10 años, hasta después de la batalla de Bannockburn en 1314, batalla en la que un ejército escocés de unos 40.000 hombre pego un repaso de impresión a tropas inglesas de unos 60.000 hombres comandadas por el propio rey Eduardo II, que pretendía levantar el asedio al que los escoceses sometían, una vez más, al castillo de Stirling (El soberano inglés ordenó el ataque de su caballería sobre las posiciones escocesas, que repelieron la acometida valiéndose de fosos camuflados. Los ingleses se vieron obligados a huir hacia unos pantanos próximos donde se produjo el verdadero combate, combate que supuso un rotundo triunfo escocés y donde los ingleses dejaron más de 10.000 cadáveres) La victoria de Bannockburn está considerada como el nacimiento de la independencia escocesa, Eduardo II se vio obligado a devolver el castillo y marcharse de Escocia con el rabo entre las piernas, aunque, quizá por orgullo o mal aconsejado, no reconoció la independencia de la misma hasta el año 1328. Una independencia que fue conservada por unos 400 años.

La estructura original que soportó los primeros ataques era de madera y tierra encuadrada y ajustada a la roca basáltica a unos 76 metros de altura en Stirling que era la ruta principal hacia las Highlands (las tierras altas de Escocia). Alexander I construyó la capilla y murió allí. David I se hospedó allí en varias ocasiones y su nieto William El León murió en ese lugar en 1214. De esta antigua construcción nada ha quedado. El actual castillo de Stirling es del siglo XV (desarrollándose en los posteriores). Stirling se convirtió más en Palacio que en castillo ya que se transformó en la residencia real permanente bajo el reinado de los Stewarts. La gran sala fue diseñada y construida por Robert Cochrane, el favorito de James III (1460-88) y se convirtió en uno de los primeros y más hermosos edificios del Renacimiento que alguna vez se haya construido en las Islas Británicas y que recuerda en cierta medida al estilo manuelino que en esa época se consolidaba en Portugal. James IV hizo construir el bloque principal con sus ricos tallados en los ángulos norte y sur, esta obra la continuó su hijo James V. Un edificio significativo es el King´s Own Building donde se puede encontrar un pequeño museo con los recuerdos de las guerras coloniales.

James, el hijo de Maria, Reina de Escocia fue bautizado en Stirling en 1566 y pocos meses después fue coronado allí como James VI a la edad de 13 meses, momento en que su madre fue forzada a abdicar. La última confrontación militar que sufrió Stirling fue el ataque de Bonnie Prince Charlie en 1745, aunque fracasó en su intento de de apoderarse de la ciudadela.


[1] NOTA: Aunque la película de Mel Gibson, BRAVE HEART, es estéticamente perfecta e incluso fácil de ver y entretenida, su valor histórico está mas cercano a la Ciencia-Ficción que a la propia historia (N.A.).

La Roca (Catalunya)


Situado en la provincia de Barcelona, en la villa de homónimo nombre podemos encontrar el Castillo de la Roca. El origen de la población debemos buscarla en el antiguo asentamiento romano de Castro Morino.

Las primeras noticias que tenemos del castillo debemos buscarlas en el año 932. Se tiene constancia documentada del siglo XI sobre el castillo de La Roca del Vallés, siendo propietario Arnau Mir por encargo del Conde de Barcelona. Posteriormente el Conde de Barcelona se lo entregó a Guillem de Muntanyola o de Vacarisses (que fue el primer señor de Montcada). A la muerte de éste, el castillo pasó a posesión de su hijo Renard Guillem de Sarroca y de su hermano Bernat. A principios del siglo XV Pere Arnau Marques vende la señoría a Ramón de Torrelles quien lo restaura dando primacía al aspecto artístico antes que al defensivo, de tal forma el castillo se mantiene en buen estado de conservación hasta el siglo XVIII, que pasa a manos de los Sentmenat. Tras diferentes poseedores el castillo pasa a manos de la familia Alomar, hasta que llega a manos de su propietario actual D. Antoni Rivière el cual lo restaura de nuevo volviendo a adquirir el señorío que tuvo antiguamente.

El edificio es de planta poligonal. Los elementos defensivos más destacados son las torres. Una de ellas es de forma circular y su origen, parece ser, se remonta a etapas anteriores a la construcción del castillo (se observa perfectamente en la foto). La enorme torre del homenaje y el remate en almenas en la mayor parte del edificio completan sus defensas. El castillo de La Roca está realizado en piedra. Destacan dos técnicas constructivas: el sillarejo y el sillar. El sillarejo, que consiste en labrar la piedra toscamente, se utiliza a lo largo de todo el edificio a excepción de los ángulos y los vanos, donde se utiliza el sillar. El sillar es la técnica en la que se talla por completo la piedra.

La torre del homenaje se sitúa en uno de los ángulos del edificio. Su planta tiene forma rectangular y adquiere una gran altura. Su cornisa está rematada en almenas de forma cuadrangular. A lo largo de sus muros, se abren pequeños vanos y ventanales; estos últimos son de etapas posteriores. Todo ello da al edificio un aspecto férreo y compacto.

La fachada es más que destacable. Se compone de un cubo de forma rectangular anexionado al edificio. Esta estructura cúbica tiene cuatro niveles de los que destaca el tercero por el ventanal que rompe con la monotonía de su fachada. Los grandes ventanales de clara factura gótica proliferan a lo largo del edificio.

Hoy en día el castillo está en perfecto estado de conservación gracias a uno de sus dueños, Don Antonio Riviere i Manen (un auténtico ejemplo a seguir), quien se encargó de la restauración de la fortaleza. En la actualidad, es un museo que muestra las distintas etapas históricas por las que ha pasado el castillo.

Gelida (Catalunya)


En la provincia de Barcelona, en la comarca del l´Alt Penedés, en el municipio de Gelida podemos encontrar los restos del castillo de nombre homónimo.

Documentado ya en el año 963, fue construido, como solía ocurrir con demasiada frecuencia, sobre unos restos romanos situados encima de una pendiente rocosa y junto a unas cuevas ibéricas. Desde su posición se domina buena parte de las viñas del valle del río Anoia y la antigua Vía Augusta, convirtiéndose en un mudo testigo de excepción. En el año1108, en el castillo de Gelida fue parada la incursión almorávide que arrasó todo el Penedès y destruyó el castillo de Olèrdola (los almorávides fueron aquellos bereberes que dominaron Al-Andalus desde el siglo XI al XII y que llegaron a la península para detener el avance de los reinos cristianos). Las estructuras más antiguas son de los siglos IX-XI, pero las edificaciones son el resultado de las obras realizadas a lo largo de un millar de años. La primera familia feudal que se instaló entre sus muros fueron los Cervelló. La máxima prosperidad llegó con Berenguer Bertran Durante el siglo XIV la construcción, eminentemente defensiva, pasó a convertirse en un palacete tras adquirirlo Berenguer Bertran. Dos siglos más tarde, y tras cambiar de residencia sus propietarios, empezaría su decadencia (fue destruido, posiblemente por orden de Felipe V, después de 1714). En el año 1968 pasó a propiedad municipal y la Asociación de Amigos del Castillo es quien vigila por la protección desde 1965.

El castillo de Gelida está formado por tres recintos, con torres, muros y portales. Su perímetro es uno de los más grandes de los castillos catalanes. El recinto superior presenta los muros y torres de defensa mas fortificados. El segundo recinto tiene también muros laterales y torres cuadradas de defensa, así como una puerta fortificada que da paso al recinto inferior, donde se encuentra la antigua iglesia.

Este conjunto arquitectónico está siendo recuperan y consolidando gracias a los trabajos que, desde 1965, está llevando a cabo la Associació de Amics dels castells. Un auténtico ejemplo que debería ser seguido por otras muchas villas que ven languidecer su historia sin hacer nada para remediarlo.

Foix (Francia)


Un inmenso peñasco desde donde se domina toda la villa de Foix, fue el lugar elegido para la ubicación de este singular castillo. Sin embargo no fue esa la única causa, pues era un lugar muy apropiado para controlar las vías de comunicación de los ríos Ariège y Arget y controlar el Pas de la Barre, o lo que es lo mismo, las vías que comunican con Catalunya y Andorra.

En 1202 el primer conde de Foix decide la construcción de una fortaleza en este emplazamiento, antes de esta fecha no contamos con ningún tipo de información que nos hablara de ningún tipo de enclave.

La torre redonda que está situada al sur es muy posterior ya que fue edificada en el siglo XV. Tiene una altura de 34 metros y como está construida en un declive se tuvo que construir, adosado a ella, un arco abovedado que la sostiene.

La fortaleza está protegida por dos recintos y una sólida barbacana[1] defiende su entrada. La ciudad, a las faldas del castillo estaba protegida por murallas (ahora inexistentes) que la unían a los ríos, sus defensas naturales.

En el siglo XIV se firma la alianza entre los condados de Foix y Bearn, fecha en que el castillo comienza su decadencia (con esto de los castillos hay cosas que nunca cambian…). En el siglo XVI deja de tener funciones militares.

Cuando el Cardenal Richelieu decide la destrucción de todas las plazas fuertes del llamado “Midi” francés, Foix se salvó gracias a su situación estratégica en la ruta hacia Catalunya.

El gobierno de la región se establece en el castillo a comienzos del siglo XVIII. Hubiera sido una muy buena idea para que el fortín siguiera manteniendo una funcionalidad. Pero durante la Revolución Francesa el sitio es destinado a otros fines: Prisión.

Finalmente Napoleón (me refiero al Emperador) dona la fortaleza al departamento del Ariège, lo que le hace perder esa triste función. Se trata de hacer un plan de restauración del castillo pero se abandona por motivos económicos, comenzando un largo periodo de abandono y olvido.

En 1886 comienza la restauración del edificio eliminando todo aquello que en los últimos tiempos se había integrado en el castillo (por ejemplo, en sus muros se habían adosado una serie de chabolas) hasta llegar al punto en que lo conocemos hoy en día.

Actualmente alberga un museo y es un lugar indispensable para los turistas que visitan el sur de Francia, añadiéndose, de una forma más o menos forzada, a la ruta del País Cátaro, ya que los condes de Foix nunca fueron cátaros y si participaron en algunos hechos puntuales en la Cruzada contra los Albigenses, fue más por la defensa de sus derechos y la soberanía sobre sus tierras que por el propia amparo o creencia en la religiosidad de los llamados herejes, que eran sus subditos.
[1] barbacana. (Del ár. hisp. báb albaqqára, puerta vaquera). f. Muro bajo con que se suelen rodear las plazuelas que algunas iglesias tienen alrededor de ellas o delante de alguna de sus puertas. 2. Saetera o tronera. 3. Mil. Obra avanzada y aislada para defender puertas de plazas, cabezas de puente, etc.

Curwood Castle (USA)


Este castillo no ha tenido jamás entre sus muros aguerridos soldados esperando un ataque, no ha sido jamás la fortaleza que controlara una zona especialmente hostil, nunca ha sido asaltado ni sitiado por un enemigo implacable, ni ha sido la cuna de una villa que creciera junto a sus muros…

Este castillo está en los Estados Unidos.

A falta de historia lo mejor es inventársela. Así es como deben pensar los norteamericanos que construyeron este castillo. Es la copia, con algunas variaciones, de un castillo normando y se encuentra en Owosso (Michigan). Fue la residencia de James Oliver Curwood, un escritor norteamericano que narró en muchas de sus novelas las aventuras de hombres y animales en los profundos e inmensos bosques de su país, tema, todo sea dicho, muy recurrido en los Estados Unidos (si como muestra vale un botón os diré que una de sus más famosas novelas es "El Oso", de la que los franceses rodaron una magnífica película). El hombre debió percibir en lo más profundo de su corazón y de su alma la inquietante llamada del medioevo y se mandó construir esta fortaleza en la que pudiera sentirse como un auténtico señor feudal, cosa que por la apariencia de su "casa" logró sobradamente. No hay nada como el tener dinero y ganas de gastárselo…

Los estadounidenses a falta de historia nacional propia no renuncian (ni escatiman gastos) a rodearse de partes del pasado, aunque tengan que ir a otros países a copiarlo.

lunes, agosto 14, 2006

Peñafiel (Castilla y León)


El castillo de Peñafiel, posiblemente el más representativo de la provincia de Valladolid, se adapta al estrecho y largo cerro sobre el que se asienta en la localidad del mismo nombre, a 56 kilómetros de la capital. Peñafiel constituyó junto con su castillo un punto fundamental en la línea defensiva del Duero, tanto para cristianos como para musulmanes allá por los siglos IX y X. (la fortificación se elevó en la antigua frontera cristiano-árabe) Desde el cerro el castillo dominaba los valles de los ríos Duero, Duratón y Botijas, y protegía la población.

Parece ser que la antigua edificación proviene del siglo X, aunque las primeras noticias de la fortaleza son del XI cuando Sancho García (conde de Castilla que se las tuvo que ver con las tropas del gran Almanzor) lo toma a los árabes y pronuncia la célebre frase: "desde hoy en adelante esta será la peña más fiel de Castilla" (ya se sabe, la leyenda es la antesala de la historia…), con lo que dio origen al nombre de la villa, que antes se llamaba Peña Falcón.

El señorío de Peñafiel, creado por Fernando III el Santo, pasa a manos de Alfonso X el Sabio y de éste a su sobrino Don Juan Manuel (que ha pasado a la historia por escribir “El Conde Lucanor”), Es éste quien reedifica la vieja fortaleza del siglo XI, que se prolongaba a través de unas murallas, hasta rodear toda la antigua villa. Don Juan Manuel lo donó al monasterio dominico de San Pablo. Sin embargo, el castillo que hoy podemos visitar es una obra inacabada y edificado en las ruinas de la anterior fortaleza (es del siglo XV y fue edificado durante el reinado de Juan II de Castilla por Don Pedro Girón, maestre de la orden de Calatrava).

En 1442 nació en este lugar Carlos, el príncipe de Viana. Su abuelo Carlos III el Noble había creado ese título para que lo llevara su nieto. Fue hijo de Juan II de Aragón y Blanca de Navarrra. Ante la sospecha que el rey aragonés, su padre, pretendía acabar con su vida marchó a castilla donde se alió con su soberano. Tras una larga guerra Carlos fue hecho prisionero y tuvo que renunciar a sus pretensiones al trono sobre Navarra y Aragón. Tras pasar algún tiempo encarcelado marchó a Francia aunque posteriormente se dirigió a tierras catalanas. Fue detenido en Lleida en 1460, lo que provocó un levantamiento en toda Cataluña, levantamiento que obligó a Juan II a reconocer el derecho sucesorio de su hijo. Sin embargo Carlos murió ese mismo año (1461), al parecer envenenado por orden de su padre. Con esta “inteligente” estratagema Juan II consiguió: una nueva sublevación de los catalanes y una guerra abierta con los navarros.

Su estilo es ojival germánico. La construcción está realizada en piedra labrada, sillares calizos y blanquecinos. Por cierto, la piedra que se usó para la construcción del castillo proviene del mismo lugar de donde se sacó la piedra para la construcción de la Catedral de Valladolid (iniciada por Juan de Herrera), de las canteras de Campaspero.

La planta de la fortaleza es rectangular, de unos 210 metros de longitud por unos 35 metros de anchura, y termina hacia el norte formando un ángulo agudo. Tiene dos recintos; el exterior es grueso y tiene una puerta defendida por dos cubos. El recinto interior presenta la impresionante torre del homenaje y cortinas de muralla que se apoyan en 30 torres redondas, separadas cada 10 ó 15 metros, que se corresponden en ambas fachadas. Igualmente aparecen cubos en los ángulos y en el centro de la pequeña fachada que da al sur.

Hablemos ahora de su torre del homenaje, está ligeramente orientada hacia el norte, es de planta rectangular y tiene poco más de 35 metros de altura. La rodean ocho torrecillas redondas en sus ángulos y en el centro de de sus cuatro lados. En su interior hay dos plantas abovedadas con dos cámaras con bóvedas de cañón, unidas por una escalera de caracol de planta cuadrada, y rematada con un matacán almenado con garitas en las esquinas. La planta inferior se usó de prisión y la superior, de gran altura, posee ventanales y chimeneas. A ambos lados de la torre hay dos patios, que en su tiempo albergaron los cuarteles de soldados y siervos y las caballerizas. Encontraremos en el recinto los almacenes y el aljibe (lugar donde se almacenaba el agua y que todavía existe). El castillo cuenta con una puerta de escape y con galerías. También se ve el paseo de ronda que presenta un remate almenado. La entrada a la torre del homenaje tuvo que realizarse a través de un puente levadizo. A través de una segunda puerta, se accede al amplio patio situado al sureste.

Una de las tareas de las poblaciones que tienen castillo es el de darle una funcionalidad, sin ella estos colosos del pasado están condenados a el olvido y su muerte. Afortunadamente en esta ocasión los encargados de hacerlo han sido lo suficientemente inteligentes como darle a la fortaleza una funcionalidad acorde con su categoría. En este castillo se encuentra establecido el Museo Provincial del Vino. Las diferentes salas muestran los distintos procesos de fabricación del vino así como las denominaciones de origen vallisoletanas: Ribera del Duero, Cigales y Rueda. Merece la pena disfrutar del proceso de esos extraordinarios caldos. ¡Felicidades por la idea!

Fue declarado Monumento Nacional en 1917.

Cardiff (País de Gales)


Sabemos a ciencia cierta que en el lugar donde hoy en día podemos contemplar el castillo de Cardiff antiguamente se levantaba un campamento romano, posiblemente el que se dedicara a controlar la paz de la zona.

El edificio, situado en un pequeño terraplén y rodeado por un foso conserva una torre del siglo XIII, la primitiva fortaleza se remonta a la época de los normandos (la comunidad fue ocupada por los normandos en el siglo XI, y tras la conquista normanda quedó en manos de los señores feudales), aunque las murallas son de época bastante posterior, del siglo XV para ser exactos.

El conjunto de dependencias que hoy se conservan se remontan a finales del siglo XIX, la remodelación de la fortaleza fue encargada por los marqueses de Bute al arquitecto Burges, quien no reparó en detalles, en ocasiones chocantes, a la hora de su reconstrucción (se llegó a diseñar y construir una sala árabe a modo de harén con una decoración fundamentada en el lapislázuli). El resultado es un tanto incierto, pues los estilos se mezclan, cuando no se superponen, de manera que finalmente parece ser un castillo barroco más que otra cosa. Sin embargo, y pese a esa sorprendente mezcla de formas, el Castillo de Cardiff sigue siendo uno de los monumentos más representativos de la capital galesa.

viernes, julio 28, 2006

Chaves (Portugal)


La histórica ciudad de Chaves, en Portugal, se fundó por los romanos en el año 78 DC con el nombre de Aquae Flaviae, escogieron el sitio no solamente por su importancia estratégica, sino también atraídos por sus termas y, como no, por los ricos yacimientos de oro encontrados en la zona.

Consecutivamente invadida y ocupada por los suevos, visigodos y moros, Chaves es ahora una urbe rica en monumentos. Destaca por su belleza el casco antiguo y en especial una extraordinaria torre de un castillo del siglo XIV en la cual podemos visitar un pequeño museo militar.

Simancas (Castilla y León)


La situación estratégica de Simancas la convirtió en un punto trascendental para controlar la línea del Duero frente a los musulmanes.

Sabemos que en el año 939 Al Rahmán III sufría una derrota frente a sus muros (los de una primitiva fortaleza), iniciándose un tiempo de exitosas campañas militares cristianas que pondrán en jaque el dominio musulmán de la meseta desde Zamora hasta Soria. La reacción musulmana del general Galib en tierras sorianas y las posteriores campañas de Almanzor culminaron en la derrota, esta vez de las tropas cristianas, frente a Simancas en el año 983.

Hasta que no se produce el desarrollo de Valladolid, Simancas fue la población más importante de la zona. En el año 1255 el rey Alfonso X dona Simancas al concejo de Valladolid, siendo desde ese momento su fortaleza uno de los enclaves básicos, junto con Cabezón, de la defensa de la ciudad castellana.

Mucho se ha comentado sobre el origen del nombre Simancas, permitidme que, aun siendo una leyenda, os cuente lo que un tío mío amante de la historia me explicaba al respecto. El caudillo musulmán de turno pedía como dote anual una serie de “doncellas” a la villa con la amenaza de invadirla y saquearla. Un año, cansados ya de tal abuso, los habitantes entregaron la dote al enemigo pero a las mujeres les habían sido cortados sus brazos (pero el remedio que la enfermedad…). Al verlas el caudillo árabe exclamó. “Si mancas me las dais, mancas las quiero”. Sea como fuese la historia o la leyenda sólo puedo apuntar que en la Plaza Mayor de la población hay una fuente cuyos caños, de los que emana una extraordinaria agua, representan en metal los brazos amputados de varias mujeres.

Coincidiendo con las guerras civiles que enfrentaron a los príncipes Alfonso primero, e Isabel, después, con el rey Enrique IV, se produjeron continuados intentos de dominar la ciudad de Valladolid -garante de seguridad del rey- por los nobles que apoyaban la causa rebelde. De este modo, en 1465, el Almirante de Castilla intentó, sin éxito, tomar Simancas. Esta circunstancia llevó a Enrique IV a ordenar en 1467 a Pedro Niño, regidor de Valladolid, que construyese una fortaleza en Simancas, pero esta vez el Almirante de Castilla, Fadrique Enríquez, se adelanta y toma la villa para el bando contrario, construyendo inmediatamente la actual fortaleza. Tras ser coronados los Reyes Católicos y con el fin de consolidar el dominio de su reino recuperarán para la corona distintas fortificaciones estratégicas en el corazón de Castilla y entre ellas Simancas. Hacia 1510 reforzará la corona la barrera y el foso de la fortaleza, convirtiéndose, junto con Medina del Campo y Arévalo, en una de las fortalezas más potentes en el centro de Castilla. Así resultará en la guerra de las Comunidades, cuando estas fortalezas y especialmente Simancas permanezcan fieles a Carlos I, sin que los comuneros se atrevieran a intentar su asalto. Al término de la revuelta sirvió la fortaleza de cárcel para algunos ilustres comuneros. En ella fue ejecutado el obispo Acuña.

El Emperador Carlos I puso fin a su época militar convirtiéndolo en el Archivo General de la Corona Castellana. Tanto en este periodo como en los sucesivos, con Felipe II y Felipe III se hicieron profundas transformaciones para adaptarlo a la nueva función. Continuaron las reformas con Felipe V y Carlos III (razón por la cual se puede encontrar, en la puerta oeste el escudo de esta casa real, la Borbón)

En la actualidad sigue conteniendo el Archivo.

Perpinya (Catalunya francesa)




Perpiñán o Perpinya es el principal núcleo de la Cataluña francesa. Fue fundada en el siglo X cerca de la Ruscino romana. Capital del condado de Rosellón, pasó a la Corona de Aragón en el año 1172. En 1276 Jaime II hizo de ella la capital del reino de Mallorca, siendo reincorporada a Aragón en 1344. En 1346 fue acuñada en ella la primera moneda de oro de la Corona de Aragón, el florí d'or. Pedro el Ceremonioso fundó en 1350 una universidad que persistió hasta la Revolución francesa y Juan I la dotó con un consulado de mar (1388).

Durante la guerra civil catalana (1462-1472) fue ocupada por Luís XI de Francia en 1462 y en 1473, siendo recuperada por Aragón en 1493. Se desarrolló en ella una activa industria de paños de lana. A lo largo de la guerra de Separación de Cataluña fue tomada por las tropas franco-catalanas y entre 1654 y 1660 fue sede de la Generalidad. El Tratado de los Pirineos ratificó su pertenencia a Francia en 1659, quedando desde entonces Cataluña tristemente repartida entre dos naciones.

El castillo es llamado también el Palacio de los Reyes de Mallorca. Fue construido en el último tercio del siglo XIII por estos reyes insulares aunque sufrió sucesivas modificaciones a lo largo de los siglos XV-XVI y XVII. Esta rodeado de un foso y flanqueado por cuatro torres en sus cuatro ángulos y dos torres laterales, al norte y al sur.

El recinto cuenta con una espléndida torre del homenaje con la entrada principal al patio interior cuadrangular y una torre mayor donde se encuentran las capillas (con decoración gótica) que comunicaban con las estancias del rey y la reina.

Bunratty (República de Irlanda)


Irlanda es otro de esos países que nos presentan castillos maravillosos para visitar pero que en ocasiones, la gente que los visita puede llegar a hacer daño a la vista. Y es que uno llega a tener envidia de los daltónicos al ver según que colores son capaces de llevar algunos turistas en sus ropas veraniegas. En la carretera de Ennis encontramos el turístico castillo de Bunratty. Al pie del mismo, como puede contemplarse en la foto, hay uno de esos típicos pubs llenos de encanto (aunque desgraciadamente el turismo masivo y, muy especialmente, el norteamericano (los especialistas en los colorines absurdos, están destrozando las tradiciones). Por cierto, no es cuestión de preguntar por “Nelly” la cerdita, porque hace tiempo que murió.

En cuanto al castillo podemos señalar que su interior ha sido totalmente reconstruido tal y como fue en su momento de mayor auge. Es de estilo normando del siglo XV. En cuanto a su utilización, es el clásico lugar donde los norteamericanos nostálgicos, esos que buscan desesperadamente sus raíces europeas, comen toda la comida medieval que pueden asimilar (el venado es muy típico). Los camareros visten con ropa de época, hay música de arpa céltica e incluso llegan a improvisarse algunos pasos de lo que podría ser una antigua danza medieval… Sin comentarios…

miércoles, julio 26, 2006

Biar (Comunidad Valenciana)




En el Alt Vinalopó, en la provincia de Alicante, podemos encontrar la villa de Biar., El asentamiento es de origen islámico y se encuentra alrededor de una colina en la que está situado el castillo (con una hermosa torre del homenaje que data del siglo XII (17 metros de altura y tres pisos) y perfectamente conservado gracias a una hábil restauración).

La fortaleza, también de origen árabe, fue construida para la defensa del Port de Biar (una extensa depresión que se encuentra entre la sierra de Sant Cristòfor y la Penya Rúbia). El lugar era altamente estratégico, las tierras de Biar fueron siempre conflictivas porque eran la frontera entre los reinos de Castilla con Valencia (frontera establecida en el Tratado de Cazorla en 11 79 y posteriormente en el Tratado de Almirra en 1244)

Jaime I el Conquistador, rey de Aragón y Conde de Barcelona dio paso a la campaña de la conquista de los territorios valencianos y aunque en un primer momento pactó y permitió que quedara como alcalde Muza Almoravit acabó expulsando a los musulmanes de Biar y de la zona y, como era habitual en aquellos tiempos, repoblando los territorios conquistados.

Por Biar han pasado innumerables de momentos históricos, su condición fronteriza la ha marcado especialmente. Fue tomada en la revuelta de los moriscos, tuvo ilustres prisioneros cuando la Orden del Temple fue disuelta y sus caballeros llevados a prisión. Durante la Guerra de los Dos Pedros (el de Castilla y el de Aragón) el castillo volvió a conocer la guerra, aunque nunca llegó a ser tomada por los castellanos.

Nuevos tiempos trajeron nuevas guerras y durante la de Sucesión, Biar se alineó con el bando Borbón, defendiéndose de los diferentes ataques que el Archiduque de Austria lanzó hacía la fortaleza.

Volvió convertirse en un bastión durante la Guerra de la Independencia, después de ese periodo comenzó su decadencia.

Fue declarado Monumento Nacional en 1931

El Krak de los Caballeros (Siria)


Tendremos que comenzar explicando que un Krak es un tipo de fortaleza que los cruzados edificaron en su aventura de reconquistar los Santos Lugares.

El más destacado de todos, aunque no el único, es el llamado Krak de los Caballeros (Qalat al-Husn), que fue construido por los caballeros Hospitalarios de San Juan en el condado de Trípoli, entre Tartus y Homs, en el año 1142, sobre los restos de otros asentamientos militares.
La Orden de los Caballeros Hospitalarios tuvo su sede central en la isla de Rodas, donde eran prácticamente un Estado, su poderosa flota protegía la costa y a los mercaderes cristianos frente a los musulmanes.
La principal función que tuvieron los Caballeros Hospitalarios en un principio fue la de proteger un hospital construido en Jerusalén antes de las Cruzadas. Los hermanos prestaban juramento de pobreza, obediencia y castidad, y se comprometían en ayudar en cuanto así se lo pidiesen en la defensa de Jerusalén. Su primer jefe, Gerard, era llamado rector; los siguientes, recibieron el nombre de grandes maestres. Por motivos de necesidad, en la Orden primó la actividad militar, en la que todos los caballeros armados eran de origen noble. Formaron una comunidad que se guiaba por la Regla de san Agustín.
Fue Raimundo II, conde de Trípoli, quien cedió a los Hospitalarios el primitivo enclave y durante más de un siglo los cruzados se dedicaron a levantar en aquel lugar una fortaleza que fuera del todo inexpugnable, con un muro externo de unos 30 metros de anchura y siete torres de defensa. Por encima de la primera muralla, en un risco, se encontraba la segunda fortificación.

Se conocen no menos de 10 asedios fracasados sobre la fortaleza. Hasta el propio Saladino (ideal de caballero en la época de las cruzadas, tanto por su trato como por su generosidad) trató de tomarla en el 1188. Tuvo que ser Baybars el egipcio, el gran héroe del Islam, aunque prácticamente desconocido, por no decir olvidado, en Occidente, el que capturó el recinto en el año 1271, aprovechando que su guarnición en esos momentos era escasa.

Baybars refortificó el Krak y fue utilizado por los mamelucos como base a la hora de conquistar San Juan de Acre en 1291.

Peñíscola (Comunidad Valenciana)


Sería casi imposible desligar el nombre de Peñíscola a su castillo. La villa fue conquistada por el rey catalano-aragonés Jaime I en 1233. Los árabes no ofrecieron batalla y la entregaron sin ofrecer resistencia. En 1294 Jaime II se la cede a la Orden del Temple a cambio de Tortosa. Hacia 1319 pasa a manos de la Orden de Montesa, que se la entregará en usufructo a Benedicto XIII, el Papa Luna. La historia de este personaje es curiosa, surge cuando dos (y más tarde tres) papas reclamaron, de forma simultánea, su legitimidad como cabezas de la Iglesia católica apostólica romana. Nuestro hombre contribuyó a la elección del papa Urbano VI, lo que negó al ponerse del lado de los cardenales franceses, en 1378, para la elección de Roberto de Ginebra como antipapa con el nombre de Clemente VII. Tras fallecer éste en 1394, Benedicto fue elegido para sucederle por los cardenales de Aviñón, pese a la oposición de Francia. Al ser depuesto en el Concilio de Pisa (1409), el Papa Luna se encerró en la fortaleza de Peñíscola, donde murió sin haber renunciado a sus reclamaciones, después de haber sido depuesto, de nuevo, en 1417, en el Concilio de Constanza.
A finales del siglo XV se compra a la Orden la villa reintegrándose a la Corona. Felipe II refuerza su fortificación. En la Guerra de Sucesión apoyará a los Borbones. En 1812 será tomada por los franceses (Guerra de la Independencia). Durante la Primera Guerra Carlista(nombre por el que son conocidas las tres guerras civiles que tuvieron lugar en España a lo largo del siglo XIX y que enfrentaron, de un lado, a los partidarios de los derechos al trono de la hija del rey Fernando VII, Isabel II, y, del otro, a los de la línea dinástica encabezada por el hermano de aquél, Carlos María Isidro de Borbón (el infante don Carlos, ‘Carlos V’ para sus seguidores), así como a sus posteriores descendientes) se alinea con Isabel II, después de la Segunda se desmantela militarmente comenzando su decadencia.

Algunas partes de su muralla se atribuyen a construcción romana (aunque esto parece ser más una leyenda que una realidad). Las que realmente nos importan son las que se construyeron entre los siglos XIV-XV e incluso las que miran al mar, construidas por Joan Baptista en el siglo XVI. Las murallas cuentan con tres puertas; la de Santa María, la Puerta de Felipe II o Portal Fosc (de claro estilo italiano) y la del Papa Luna, que da paso a la que fuera residencia del pontífice (Benedicto XIII, último antipapa de Aviñón, durante el Cisma de Occidente).

Su recinto amurallado alberga un castillo templario (siglo XIII-XV) y una iglesia parroquial del siglo XIV. La torre cuadrada con escalera tallada en la roca que baja hasta el mar fue mandada construir por el Papa Luna.

El castillo y la población de Peñíscola fueron inmortalizados en el celuloide por Berlanga en su película “CALABUCH” en el año 1956. En la que un científico nuclear decide refugiarse en el anonimato de un pueblo costero mediterráneo. Sin que nadie sepa su procedencia, se le considera un mendigo por los lugareños, aunque siendo conocedor el pueblo de sus conocimientos le ofrece dar clases en la escuela del lugar.

sábado, julio 22, 2006

Aigues-Mortes (Francia)


En la zona francesa de Gard, justamente en el centro de la Petite Camargue se encuentra la bella ciudad fortificada de Aigues-Mortes (lo que sería en Occitano, primitiva lengua madre del catalán y todavía presente en Arán, Eaux Mortes y en castellano "Aguas Muertas") La fortaleza fue construida en el siglo XIII por orden del rey de Francia con la idea de integrarla a sus territorios (que en ese momento pertenecía al Sacro Imperio Romanos Germánico)
El rey francés Luís IX tomó a la bella ciudad de Aigues-Mortes como punto de partida hacia las cruzadas.
Su conjunto es realmente interesante (y muy bien mantenido, cosa que siempre es de agradecer), destaca su puerto, sus reconstruidas murallas y, sobre todo, la torre "Constante", una de las más hermosas y mejor conservadas que pueden observarse de la época medieval. En la ciudad podemos observar también 10 puertas fortificadas, más de 1500 metros de muralla de piedra arenisca que forman un cuadrilátero.
Ciudad muy turística, cabe destacar los diferentes espectáculos de carácter medieval que se representan (sobre todo en verano) para los visitantes. Si bien, ciertamente, los más ortodoxos o puristas no mirarán con buenos ojos todas estas representaciones cirquenses que cada vez proliferan más en castillos y recintos amurallados, debemos de considerar que gracias a ellas podemos conservar esas partes de la historia para a los que realmente las tomamos en consideración y no las vemos como una simple carpa de malabaristas.

jueves, julio 20, 2006

Dublín (República de Irlanda)


Desgraciadamente, como suele ocurrir demasiado a menudo, del Castillo de Dublín no subsiste demasiado del antiguo edificio medieval, aunque el inicio de su construcción es del año 1200 los cambios han sido tan constantes que a no ser por dos sólidas torres y una parte de la muralla nada nos haría suponer que el edificio hubiera sido una espléndida fortificación alrededor de la cual creció la actual capital de la República de Irlanda. El resto del conjunto data del siglo XVIII.

Desde los tiempos de Isabel I (la llamada “Reina Virgen”) hasta el año 1922, cuando el edificio fue cedido al recién creado Estado Libre de Irlanda, el castillo fue la residencia oficial de los virreyes del Reino Unido y el tenebroso símbolo de la autoridad británica. Hoy en día es utilizado para actos oficiales como la toma de posesión del Presidente de la Nación y puede ser visitado por los turistas.

Ardmore (República de Irlanda)

Esta pequeña localidad irlandesa merece realmente la pena de ser visitada. Sus acantilados son espléndidos y destaca especialmente, entre otras muchas edificaciones, esta torre de vigilancia o atalaya de 30 metros de altura con su puerta de entrada fuera del alcance de los vikingos y que servia como lugar de guardia para prever la temida llegada de los barcos de los “hombres del norte”.
En el siglo VIII y hasta su derrota por el que se considera primer rey de Irlanda, Brian Boru (batalla de Clontarf), los escandinavos saquearon sistemáticamente la costa irlandesa, acontecimiento que propició la creación y generalización de este tipo de atalayas circulares de vigilancia de las costas.

lunes, julio 17, 2006

Antioquía


Antioquía o Antakya, ciudad de Turquía meridional,
En el año 260 d.C. Antioquía cayó en poder de los persas, y durante los siguientes trece siglos fue conquistada sucesivamente por árabes, bizantinos, turcos, cruzados y egipcios (los famosos “Mamelucos”). La devastación a que estuvo sometida por tantas guerras provocaron el inevitable declive de la ciudad.
En el día de hoy solamente quedan pocos restos de las espectaculares murallas que un día dominaron la ciudad convirtiéndola en uno de los lugares más fortificados de su época.
Ante la imposibilidad de encontrar una foto que diera la verdadera idea de lo que fue aquel enclave he optado por colocar un grabado que representa la caída de Antioquia en manos del rey Baybars.

Ponferrada



La antigua 'Pons ferrada', llamada así por el puente de hierro del siglo XI construido para aliviar a los peregrinos jacobeos que de esa manera no tenían que hacer un gran rodeo para salvar un profundo tajo del terreno, se asienta sobre un cerro enmarcado por los ríos, en cuya cima está el castillo.
En torno al año 1178 los caballeros Templarios (de aquellos que se han escrito cien mil libros, algunos de ellos tremendamente imaginativos) se establecieron en esta localidad leonesa y comenzaron la construcción de su impresionante castillo (una auténtica joya de obligada visita), éste se alza sobre una planta cuadrada irregular con doce primitivas torres que simbolizaban las constelaciones.
El Temple sólo pudo mantenerse en la localidad por el espacio de siglo y medio ya que la Orden fue disuelta en 1312, acusados de pactos satánicos y un montón de calumnias que no se mantenían en pie, la verdadera razón era que como la Orden custodiaba grandes tesoros había logrado enriquecerse rapidamente, el Papa de turno junto al rey francés de turno vieron las puertas abiertas para quedarse con sus tesoros. Vamos, la eterna historia de la ambición humana.

Turégano




Tanto el pueblo como el castillo pertenecieron desde el siglo XII a los obispos de Segovia pues fue donado a los mismos por doña Urraca de Castilla en el año 1123. Con el paso de los años la villa fue ganando en importancia y así, en el año 1425, se trasladó a la población la Real Chancillería.

Su castillo, nacido alrededor de una iglesia románica y construido en sucesivas fases (lo que explica los diferentes estilos arquitectónicos que pueden observarse muy fácilmente), es de planta rectangular con torres cilíndricas.

Esta magnífica iglesia-castillo ha sido declarada Monumento Nacional.

Neuschwanstein


Luís II de Baviera mandó construir en 1869 el castillo de Neuschwanstein, prolongándose las obras hasta 1886.

Los planos fueron diseñados por E. Riedel, Christian Jank y J. Dollmann, basándose en la idea original del soberano que buscaba construir una fortaleza al estilo medieval sobre una solitaria roca.

El edificio de cinco pisos es la esencia de un castillo romántico de la Edad Media. Sus interiores están lujosamente decorados con zonas inspiradas en la iglesia de Santa Sofía de la antigua Constantinopla y otras estancias con pinturas y frescos basados en la mitología germana.

Carcasona


Carcasona (en francés Carcassonne)
Podemos encontrar esta ciudad en el departamento francés de Aude, Se divide en dos partes, la Ville Basse y la amurallada villa medieval conocida como la Cité. La Cité, ejemplo de ciudad medieval fortificada bien conservada gracias a una reconstrucción en ocasiones demasiado imaginativa, constituye un importante destino turístico; situada en lo alto de una pequeña colina, mantiene antiguos terraplenes defensivos y torres; algunos sectores datan de época de los visigodos (siglo V), y otras de los siglos XI al XIII. En esta zona también se encuentran el castillo (siglo XII)
La Cité fue el primitivo emplazamiento de una urbe romana que en el siglo V fue tomada por los visigodos para posteriormente, en el siglo VIII, caer en manos de los francos.
En el siglo XIII, durante la Cruzada contra los cátaros, la ciudad fue conquistada por Simón de Monfort y sus habitantes sufrieron la cruel represión de los papistas.
El arquitecto Eugène Emmanuel Viollet-le-Duc fue el elegido para llevar a cabo, en el siglo XIX, la restauración de la Cité, y en 1997 fue declarada, por la UNESCO, Patrimonio cultural de la Humanidad.

sábado, julio 15, 2006

Beuda

Castell de Segueró o de Queixás. Masia fortificada del Siglo XV. Se encuentra construida alrededor de un patio central en el que destaca su torre cuadrada en el centro y los ventanales góticos. El paso de los años ha forjado una serie de modificaciones hasta llegar al aspecto actual. Perteneció a la familia Segueró.

Calatayud


Calatayud es la antigua ciudad de Kalat Ayud (“Castillo de Ayub”) de los árabes, que vino a sustituir al primer asentamiento íbero y posterior romana Bílbilis, cuyos restos podemos encontrarlos a unos 3 Km.
Sabemos por diferentes textos que aquí nació el gran poeta latino Marcial en la época en la cual el asentamiento era una importante ciudad romana. Lo que podríamos definir como un lugar destacado dentro del Imperio.
Se dice que Ayub fue gobernador de Al-Andalus (nombre que los musulmanes dieron a la península) aunque, realmente, las primeras citas concretas las tenemos que buscar en el año 862 donde Muhammad I mandó que se reconstruyeran las primitivas murallas de la cuidad.
Cuando cayó el califato en el año 1032 se formó el reino taifa de Zaragoza, en la cual Calatayud estuvo incluida. Calatayud se mantuvo bajo el dominio islámico hasta el año 1120, cuando el rey catalano-aragonés Alfonso I sitió ferreamente la ciudad para posteriormente conquistarla y dotarla de fueros.
Por su situación geográfica se vio involucrada en la llamada “Guerra de los Pedros” (el de Castilla y el de Aragón). Fue tomada, tras dura resistencia, por el rey castellano y reconquistada por el rey catalano-aragonés.
Sabemos que los últimos episodios bélicos se dieron durante la Guerra de la Independencia y las Guerras Carlistas.

Daroca

Daroca


Daroca es posiblemente la ciudad aragonesa donde podemos encontrar las murallas más espectaculares y mejor conservadas de la Comunidad.
El rey Alfonso I conquistó Daroca en 1121 a los musulmanes (“Agalat Darwaka” era su nombre árabe) y ya éstos habían comenzado a construir un sólido recinto amurallado. El nombre de Abderramán el Tuchibí está intrínsecamente unido a la historia de la ciudad.
Parece ser que el recinto, tal y como ahora lo conocemos, es obra del siglo XV (sobre lo anterior construido por los musulmanes), durante la “Guerra de los Pedros” (el de Castilla y el de Aragón). La ciudad resistió el sitio de los castellanos y Pedro IV la otorgó el título de “Porta Ferrea Aragoniae” concediéndola el merecido título de ciudad.
Actualmente se conservan 89 torres de las más de 100 que tuvo en su momento. Históricamente Daroca su sitúa en la historia por derecho propio, allí se firmó en 1338 la Paz con Castilla y fue sede en diferentes ocasiones de las Cortes de Aragón, a parte de su vital intervención en las Guerras Carlistas.
La ciudad de Daroca y sus murallas fueron declaradas Monumento Histórico Artístico en 1968.

León




La ciudad de León no toma su nombre del conocido “rey de la selva” sino porque fue sede, durante la época romana, de la Legio VII gemina, de Legión deriva León. La ciudad fue tomada por los musulmanes durante el siglo VIII y reconquistada por Alfonso I en el año 742. Con Fernando I pasó a ser la capital del Reino de León y tuvo una fuerte influencia y prosperidad en su zona hasta que en el siglo XIII comienza su decadencia tras ser unida a Castilla.
El recinto amurallado de la ciudad de León es amplio, de 580 por 350 metros. La antigua Puerta Romana es hoy la famosa Puerta del Castillo. Mucho se ha escrito si la muralla que conocemos es o no la romana, realmente se ha de determinar que la mayor parte de la magnífica obra que se presenta ante nosotros es medieval (sabemos que las murallas fueron restauradas por primera vez sobre el año 850 por el rey Ordoño)
La obra fue declarada Monumento Nacional en 1931.